San Víctor I
m. en 198 o 199

- Papa
- Hacia 189 hasta 198 o 199, según Kirsch; de 186 a 197, según el Liber Pontificalis; diez años, según Eusebio y Jerónimo 1245
- Conocido por
- Urgir a todas las Iglesias a celebrar la Pascua en domingo; el primer sínodo romano conocido; el reproche de Ireneo 12
- Sepultura
- Junto a San Pedro, en el Vaticano, el 28 de julio, según el Liber Pontificalis 5
San Víctor I fue obispo de Roma en los últimos años del siglo II, africano de nacimiento, y el papa que quiso que todas las Iglesias del mundo celebraran la Pascua en domingo. 15 Cuando los obispos de Asia se negaron, intentó separarlos de la comunión, y San Ireneo de Lyon le escribió para recordarle que sus predecesores nunca habían roto con nadie por ese motivo. 2 Su fiesta es el 28 de julio. 7
Un obispo africano en Roma
El Liber Pontificalis, el antiguo libro de las vidas de los papas, dice que Víctor era "de nación africano, hijo de Félix". 5 No se sabe nada más de él antes de ser obispo. J.P. Kirsch, en la Enciclopedia Católica, señala que ni siquiera sus años son seguros. 1 Kirsch da de 189 a 198 o 199. El Liber Pontificalis cuenta de 186 a 197, mientras que Eusebio dice solo que "su episcopado duró diez años", y Jerónimo que "gobernó la Iglesia diez años en el reinado del emperador Severo". 1245
Roma estaba tranquila para los cristianos en esos años. Kirsch describe una Iglesia que "gozaba en general de gran paz exterior" bajo Cómodo y en los primeros años de Septimio Severo, con cristianos que servían como funcionarios en la corte imperial. 1 La base de datos de santos de los obispos noruegos (katolsk.no) dice que Víctor es el primer papa del que se sabe que tuvo trato con la casa imperial. 6
Marcia y los presos de Cerdeña
La imagen más clara de Víctor en acción procede de Hipólito, un presbítero romano de la generación siguiente y nada amigo de los papas. Marcia, la amante del emperador, a la que Hipólito llama "una mujer amante de Dios", quería hacer alguna obra buena, e "invitó a su presencia al bienaventurado Víctor" para preguntarle qué cristianos había en las minas de Cerdeña. 3 Víctor le dio los nombres, ella obtuvo de Cómodo el indulto, y un eunuco anciano llamado Jacinto navegó a la isla con la orden de liberación. 3
Uno de los condenados era Calixto, más tarde también papa, enviado a las minas tras un escándalo bancario. Aquí los relatos se separan. Hipólito dice que Víctor dejó a Calixto fuera de la lista, "sabiendo lo que se había atrevido a hacer", y que Calixto consiguió la libertad suplicando de rodillas a Jacinto. 3 Kirsch dice sin más que el papa entregó la lista y que Calixto "había estado entre los deportados". 1 Los dos coinciden en lo que siguió. Víctor "se apenó mucho", dice Hipólito, "pero, como era un hombre compasivo, no hizo nada al respecto". 3 Envió a Calixto a vivir en Anzio y le asignó una pensión mensual. 13
La cuestión de la Pascua
Las Iglesias de la provincia de Asia celebraban la Pascua el día catorce del mes judío de Nisán, el día del cordero pascual, "cualquiera que fuese el día de la semana", y terminaban entonces el ayuno. 2 En todas las demás partes, como dice Eusebio, el ayuno terminaba "en ningún otro día que el de la resurrección de nuestro Salvador". 2 Los cristianos de Asia que vivían en Roma mantenían allí su propia costumbre, y Kirsch dice que la diferencia "llevó inevitablemente a dificultades". 1
Víctor se propuso resolverlo. Reunió en Roma a los obispos de Italia, en lo que Kirsch llama "el primer sínodo romano conocido", y escribió a los principales obispos de otras regiones pidiéndoles que se reunieran a estudiar la cuestión. 1 Eusebio enumera las respuestas que todavía se conservaban en su tiempo: de los obispos de Palestina presididos por Teófilo de Cesarea y Narciso de Jerusalén, del Ponto, de Ireneo y las Iglesias de la Galia, de Osroene, de Báquilo de Corinto, y una carta romana "que lleva el nombre del obispo Víctor". 2 Todas daban el mismo juicio: que la Resurrección se celebrara "en ningún otro día sino en el día del Señor". 2
Polícrates responde
Los obispos de Asia se reunieron a petición de Víctor, presididos por Polícrates de Éfeso, y se negaron. 12 La carta de Polícrates a Víctor se conserva en Eusebio, y es una carta orgullosa. Asia, escribe, guarda las tumbas de "grandes lumbreras": el apóstol Felipe en Hierápolis, Juan, "que se reclinó sobre el pecho del Señor", en Éfeso, Policarpo en Esmirna, Melitón en Sardes. "Todos estos observaron el día catorce de la Pascua conforme al Evangelio". 2 Siete parientes suyos habían sido obispos antes que él. 2
Luego se dirige directamente al papa. "Yo, pues, hermanos, que he vivido sesenta y cinco años en el Señor, que he tratado con los hermanos de todo el mundo y he recorrido toda la Santa Escritura, no me espanto de palabras amenazadoras. Porque otros mayores que yo han dicho: 'Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres'". 2
Lo que hizo Víctor a continuación se cuenta de dos maneras. Eusebio dice que "intentó al punto separar de la unidad común a las Iglesias de toda Asia, junto con las que estaban de acuerdo con ellas, como heterodoxas; y escribió cartas declarando excomulgados a todos los hermanos de allí". 2 Kirsch lo presenta como una exigencia con condición: Víctor les pidió que aceptaran el domingo y "en caso de que no lo hicieran, declaró que quedarían excluidos de la comunión de la Iglesia". 1 katolsk.no habla de una amenaza. 6 Kirsch añade que Víctor "actuó en todo el asunto como cabeza de la cristiandad católica". 1
Ireneo interviene
"Pero esto no agradó a todos los obispos", continúa Eusebio, y algunos escribieron "reprendiendo duramente a Víctor". 2 El más conocido es Ireneo de Lyon, que estaba de acuerdo con Víctor sobre el domingo y le pidió que no separara "a Iglesias enteras de Dios que observaban la tradición de una antigua costumbre". 2 El propio ayuno nunca se había guardado igual en todas partes, escribió, "y el desacuerdo sobre el ayuno confirma el acuerdo en la fe". 2
Le recordó a sus propios predecesores. Los obispos de Roma anteriores a él nunca habían seguido la costumbre asiática, escribió Ireneo, "y, aunque no la observaban, no dejaban de estar en paz con quienes venían a ellos". 2 Cuando Policarpo visitó en Roma al papa Aniceto, ninguno pudo convencer al otro, y sin embargo Aniceto dejó que Policarpo celebrara la Eucaristía en su iglesia, "y se separaron en paz". 2 Jerónimo, dos siglos después, resumió la carta: Ireneo advirtió a Víctor que "no rompiera a la ligera la unidad de la fraternidad", y "ni siquiera los que discrepaban de ellos apoyaron a Víctor en su opinión". 4
Cómo terminó todo bajo Víctor no consta. Kirsch lo dice claramente: "No tenemos información sobre el curso posterior del asunto"; solo que la práctica romana se hizo poco a poco universal en el siglo siguiente. 1 katolsk.no piensa que Víctor parece haberse dejado calmar. 6
Problemas en casa
En la misma Roma, dice Kirsch, Víctor impuso a todos los cristianos la Pascua en domingo, y un oriental llamado Blasto provocó por ello un pequeño cisma que "no adquirió importancia". 1 Un presbítero romano llamado Florino, que había abrazado la doctrina gnóstica, fue probablemente depuesto. 1
Víctor excomulgó también a Teódoto, un curtidor de Bizancio que enseñaba que Cristo era "un mero hombre". 12 Un escritor citado por Eusebio usó el hecho contra los seguidores de Teódoto, que afirmaban que Víctor había estado de su parte: "si Víctor compartía sus opiniones, como afirma su calumnia, ¿cómo llegó a expulsar a Teódoto, el inventor de esta herejía?" 2 Tertuliano menciona a un obispo de Roma que primero aceptó las profecías de Montano y después fue disuadido; Kirsch dice que unos piensan que fue Víctor y otros su predecesor Eleuterio, y que "la cuestión no puede decidirse con certeza". 1
Jerónimo consideraba a Víctor el primer escritor latino de la Iglesia y dice que escribió "Sobre la controversia pascual y algunas otras obras breves". 14 No se conserva nada fuera de las cartas sobre la Pascua. 1 katolsk.no cree que probablemente escribió un tratado contra los jugadores de dados que ha llegado bajo el nombre de San Cipriano; Kirsch dice que esa idea "hoy se rechaza universalmente". 16
¿Fue Víctor mártir?
El Liber Pontificalis dice que Víctor "fue coronado con el martirio" y "sepultado junto al cuerpo del bienaventurado apóstol Pedro, en el Vaticano, el 28 de julio". 5 La edición inglesa de 1897 del Martirologio Romano registraba ese día "el martirio de San Víctor, papa y mártir". 8 Kirsch no menciona ningún martirio. 1 katolsk.no considera rutinarias y sin valor histórico las noticias del Liber Pontificalis sobre su martirio y su sepultura junto a Pedro. 6 El Martirologio Romano actual lo recuerda como papa y no menciona ningún martirio. 7
¿De qué es patrono San Víctor I?
La fiesta de San Víctor I
La fiesta de San Víctor I es el 28 de julio. 78 El Martirologio Romano, en el texto publicado por los obispos italianos, recuerda ese día en Roma a San Víctor I, papa, africano, que estableció que todas las Iglesias celebraran la santa Pascua el domingo siguiente a la Pascua judía. 7 Es el día que el Liber Pontificalis da para su sepultura. 5
katolsk.no añade que su memoria figuró en el calendario romano el 28 de julio, compartida con el papa Inocencio I, hasta 1969. 6
Rezar con San Víctor I
La Iglesia recuerda a Víctor por la decisión que le valió el reproche de Ireneo. 27 La Pascua en domingo se convirtió en la práctica de toda la Iglesia, y el Martirologio se la atribuye. 17 Pero la manera en que la impuso recibió respuesta de obispos que estaban de acuerdo con él, y lo que objetaban era la ruptura de la comunión, no la fecha. 24
Polícrates e Ireneo apelaron los dos a los muertos. Polícrates nombró a los apóstoles y mártires sepultados en Asia; Ireneo nombró a los propios predecesores de Víctor en Roma, que habían mantenido la paz con Iglesias cuya costumbre no compartían. 2 Entre los dos plantearon la pregunta que todo obispo de Roma ha tenido que sopesar desde entonces: cuánto vale una práctica común frente a la unidad a la que debe servir.
Hipólito, que tenía poco bueno que decir de los papas de su tiempo, llamó sin embargo a Víctor "un hombre compasivo". 3 Lo dijo de un papa que se apenó por la liberación de un condenado y la dejó estar, y que mandó lejos a aquel hombre con una pensión en lugar de devolverlo a las minas. 3
San Víctor I, ruega por nosotros.
Fuentes
- 1.J.P. Kirsch, "Pope St. Victor I," The Catholic Encyclopedia, Vol. 15 (New York: Robert Appleton Company, 1912).
- 2.Eusebius, Church History, Book V, chapters 22-25 and 28, translated by Arthur Cushman McGiffert, Nicene and Post-Nicene Fathers, Second Series, Vol. 1 (Buffalo: Christian Literature Publishing Co., 1890), as hosted by New Advent.
- 3.Hippolytus, Refutation of All Heresies, Book IX, chapter 7, translated by J.H. MacMahon, Ante-Nicene Fathers, Vol. 5 (Buffalo: Christian Literature Publishing Co., 1886), as hosted by New Advent.
- 4.Jerome, De viris illustribus (On Illustrious Men), chapters 34 and 35, translated by Ernest Cushing Richardson, Nicene and Post-Nicene Fathers, Second Series, Vol. 3 (Buffalo: Christian Literature Publishing Co., 1892), as hosted by New Advent.
- 5.The Book of the Popes (Liber Pontificalis), Vol. 1, "XV. Victor," translated by Louise Ropes Loomis (New York: Columbia University Press, 1916).
- 6."Den hellige pave Viktor I ( - ~199)," Den katolske kirke (katolsk.no), Catholic Diocese of Oslo (in Norwegian).
- 7.Roman Martyrology, entry for July 28, "San Vittore I, papa," as printed in "Santo del giorno," Conferenza Episcopale Italiana (in Italian).
- 8.The Roman Martyrology, July 28 (Baltimore: John Murphy Company, 1897).
Otros santos a quienes acudir
Otros santos de esta colección a quienes se acude por algunas de las mismas cosas.