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San Sérvulo

Siglo VI

Pequeño aguafuerte del siglo XVII en un marco oval: un hombre barbado con aureola, tendido en la cama, mira a través de una puerta abierta hacia unos ángeles que hacen música entre las nubes, mientras a su lado un hombre encapuchado lee un libro, con la inscripción S. Servulus Paralitius y 23 Decem.
Jacques Callot, «S. Survule, le paralytique», de Les Images de tous les saincts et sainctes de l'année, 1636 (recortado). The Metropolitan Museum of Art. Liberado al dominio público (CC0). Fuente
Conocido como
Sérvulo el paralítico 12
Vivía
En Roma, en un pórtico de camino a la iglesia de San Clemente 12
Estado
Paralítico, sin poder ponerse en pie, incorporarse ni llevarse la mano a la boca 1; desde la infancia, según el Martirologio y Catholic.net 23
Sustento
Limosnas, que en su mayor parte daba a otros pobres 12
Lo conoció
El papa Gregorio Magno, que escribió dos veces sobre él 1
Muerte
En Roma, en vida de Gregorio, cantando himnos con sus huéspedes 1
Sepultura
En San Clemente, según Catholic.net 3
Fiesta
23 de diciembre 2

San Sérvulo fue un mendigo paralítico que yacía en un pórtico de camino a la iglesia de San Clemente, en Roma, y al que conoció el papa Gregorio Magno. 12 No podía incorporarse ni llevarse la mano a la boca, daba casi todo lo que recibía y aprendió las Escrituras haciendo que se las leyeran, porque él no sabía leer. 1 Gregorio contó dos veces su muerte, por lo que Sérvulo oyó al final. 1

El hombre del pórtico

Gregorio se lo presenta a Pedro, cuyas preguntas recorren los Diálogos, como alguien a quien Pedro recordará: "en aquel pórtico que está de camino a la iglesia de San Clemente yacía un hombre llamado Sérvulo, al que sin duda también tú recuerdas; que, así como era pobre en bienes, era rico en méritos". 1 El Martirologio lo sitúa bajo el pórtico de la iglesia de San Clemente. 2

Gregorio describe su estado con precisión. "Desde la primera vez que lo conocí hasta la última hora de su vida", escribe, Sérvulo estuvo "enfermo de parálisis, y tan lastimosamente que no podía ponerse en pie ni incorporarse en el lecho; ni fue nunca capaz de llevarse la mano a la boca ni de volverse de un lado al otro". 1 El Martirologio y Catholic.net dicen que estaba paralítico desde niño. 23 Gregorio no afirma saber cuándo empezó.

Su madre y sus hermanos lo cuidaban, dice Gregorio. 1 Catholic.net habla de su madre y de un hermano, que lo llevaban cada día en brazos al atrio de la iglesia. 3

Pobre en bienes, rico en méritos

Sérvulo vivía de limosnas, y no las guardaba. Gregorio escribe que "lo que recibía de limosna, lo repartía por manos de ellos a otros pobres", es decir, por medio de su madre y sus hermanos, ya que él no podía usar las suyas. 1 El Martirologio dice que daba a los pobres todo lo que recogía. 2

No sabía leer, y aun así compró las Escrituras. Gregorio cuenta que tenía libros de la Sagrada Escritura, "que con mucho cuidado hacía que se los leyeran los religiosos a quienes daba hospedaje; y por este medio, según su capacidad, aunque, como he dicho, no conocía una letra del libro, llegó a aprender plenamente la Sagrada Escritura". 1 Catholic.net dice que escuchaba con tanta atención que llegó a sabérselas de memoria. 3

Gregorio menciona una cosa más, y el Martirologio la recoge. Era "muy cuidadoso, en su enfermedad, de dar siempre gracias a Dios y de alabar su santo nombre día y noche". 1 El Martirologio dice que procuró siempre, aun en medio de los sufrimientos, dar gracias a Dios. 2

La música que oyó

Cuando llegó el final, dice Gregorio, "el dolor de su cuerpo le llegó por dentro hasta el corazón", y Sérvulo supo que se moría. 1 Reunió a los forasteros que se hospedaban con él y les pidió que cantaran himnos con él como despedida. 1 Catholic.net dice que eran los pobres y peregrinos a quienes tantas veces había socorrido. 3

Cantó con ellos. Entonces, escribe Gregorio, "de repente gritó en voz alta y les mandó callar, diciendo: '¿No oís la grande y maravillosa música que hay en el cielo?'". 1 Mientras la escuchaba, murió. 1

Todos los presentes notaron una suave fragancia, "por la que comprendieron cuán verdad era lo que Sérvulo decía". 1 Gregorio tenía un testigo. "Un monje mío, que aún vive, estuvo entonces presente, y con muchas lágrimas suele contarnos que la dulzura de aquel olor nunca se fue, sino que lo sintieron continuamente hasta el momento de su sepultura". 1 Gregorio había convertido mucho antes su casa familiar del monte Celio en el monasterio de San Andrés, donde tomó el hábito y más tarde fue abad. 4

Dónde lo contó Gregorio

Gregorio contó la historia primero en una homilía sobre los Evangelios, y lo dice en los Diálogos: "recuerdo que en mis Homilías sobre el Evangelio" la conté. 1 Las notas de Gardner la identifican como la homilía decimoquinta del primer libro. 1 Catholic.net dice que Gregorio concluyó aquel sermón presentando a Sérvulo como una acusación contra quienes, teniendo salud y fortuna, no hacen ninguna obra buena ni soportan con paciencia la menor cruz. 3

En los Diálogos, Sérvulo aparece en el libro cuarto, que trata de la muerte y de lo que viene después. 1 Gregorio introduce su historia para mostrar algo: "muchas veces, en la muerte de los siervos de Dios, se oye música celestial, para que, mientras prestan oído a esa melodía, el alma no tenga lugar de sentir cuándo se aparta del cuerpo". 1 El capítulo siguiente cuenta la muerte de una monja paralítica llamada Rómula, que también oyó cantos al morir. 1

La iglesia en cuyo pórtico yacía Sérvulo no era la que hoy se levanta. John Chapman, en la Enciclopedia Católica de 1908, explica que la actual San Clemente se construyó a comienzos del siglo XII sobre una iglesia más antigua, que fue desenterrada en 1858 debajo de ella. 5 Aquella iglesia inferior databa de tiempos de Constantino o poco después, y el muro de mármol del coro que se conserva se levantó bajo el papa Juan II (533-5). 5 Catholic.net dice que Sérvulo fue sepultado en San Clemente, ante la cual había estado siempre. 3

¿De qué es patrono San Sérvulo?

Ninguna de las fuentes consultadas atribuye un patronazgo a San Sérvulo. El Martirologio lo recuerda por su acción de gracias en el sufrimiento y por sus limosnas a los pobres. 2

La fiesta de San Sérvulo

La fiesta de San Sérvulo es el 23 de diciembre. 2 El Martirologio Romano vigente mantiene su conmemoración ese día, en Roma, como el hombre que yacía paralítico bajo el pórtico de San Clemente y que, como escribe san Gregorio, dio siempre gracias a Dios y repartió entre los pobres todas las limosnas que recogía. 2

Rezar con San Sérvulo

Gregorio no dice que Sérvulo sanara nunca, ni que lo pidiera. Yació en el mismo pórtico, sin poder darse la vuelta, desde el primer día en que Gregorio lo conoció hasta el último. 1

Lo que Gregorio dejó escrito es lo que Sérvulo hizo con esa vida. Daba lo que le daban, se hacía leer las Escrituras hasta saberlas y daba gracias a Dios día y noche. 12 Hasta sus limosnas tenían que pasar por manos ajenas. 1

Tampoco estaba solo. Su madre y sus hermanos lo atendían, unos religiosos le leían, unos forasteros se hospedaban con él y cantaron con él al final, y un monje que estuvo presente todavía lloraba al contarlo. 1

Gregorio dijo que Sérvulo era pobre en bienes y rico en méritos. Yacía en un pórtico junto a una calle de Roma, y un papa juzgó que merecía ser recordado en un sermón y de nuevo en un libro. 1

San Sérvulo, ruega por nosotros.

Fuentes

  1. 1.Gregory the Great, Dialogues, Book IV, chapters 14 and 15, "Of the departure of a poor man, sick of the palsy, called Servulus," with the editor's notes, translated by "P. W." (Paris, 1608), re-edited by Edmund G. Gardner (London: Philip Lee Warner, 1911); transcribed by Roger Pearse.
  2. 2.Roman Martyrology, entry for December 23, "San Sérvulo," as printed in "Santo del giorno," Conferenza Episcopale Italiana (in Italian).
  3. 3."Sérvulo el Paralítico, Santo," Santoral, Catholic.net (in Spanish).
  4. 4.Gilbert Huddleston, "Pope St. Gregory I ('the Great')," The Catholic Encyclopedia, Vol. 6 (New York: Robert Appleton Company, 1909).
  5. 5.John Chapman, "Pope St. Clement I," The Catholic Encyclopedia, Vol. 4 (New York: Robert Appleton Company, 1908).

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