Volver a las vidas de santos

San Inocencio I

m. el 12 de marzo de 417

Grabado del siglo XVI de un papa sin barba y con aureola, con una tiara alta y cónica de una sola corona y una capa cerrada con un broche, de medio cuerpo y girado hacia la derecha, con una tiara y un escudo en blanco en la esquina superior, bajo el encabezado S. Innocentius y sobre la leyenda Innocentius I P. Albanus
Giovanni Battista de' Cavalieri, "S. Innocentius", grabado de Pontificum Romanorum effigies (Roma, 1580), recortado. Biblioteca comunale di Trento. Dominio público (CC0). Fuente
Nacimiento
En Albano, cerca de Roma, según el Liber Pontificalis; fecha desconocida 13
Papa
De finales de 401 al 12 de marzo de 417; el papa número 40 en la lista de la Santa Sede 17
Conocido por
Guiar a la Iglesia de Roma durante los asedios y el saqueo de Roma por Alarico; defender a San Juan Crisóstomo; confirmar la condena africana de Pelagio 1245
Construyó
La iglesia de los santos Gervasio y Protasio, costeada por la dama romana Vestina; hoy San Vital 13
Muerte
12 de marzo de 417; sepultado en la basílica sobre la catacumba de Ponciano 126
Fiesta
12 de marzo 6; 28 de julio en el calendario anterior a 1969 28
Patronazgo
Ninguno indicado en las fuentes consultadas 126

San Inocencio I fue obispo de Roma del 401 al 417, los años en que los visigodos de Alarico sitiaron la ciudad tres veces y la saquearon en 410. 12 Tomó partido por San Juan Crisóstomo cuando el obispo de Constantinopla fue depuesto y desterrado, y en 417 confirmó la condena de Pelagio por los obispos africanos, lo que arrancó a San Agustín las palabras "causa finita est", la causa está cerrada. 145 Su fiesta es el 12 de marzo. 6

De Albano a la Cátedra de Pedro

Johann Peter Kirsch, en la Enciclopedia Católica, empieza con una confesión: "se sabe muy poco de la vida de este enérgico papa" antes de su elección. 1 El Liber Pontificalis, el antiguo libro romano de los papas, lo llama "albano de nación, hijo de Inocencio". 3 La base de datos de los obispos noruegos recoge otra versión: San Jerónimo dice que Inocencio era hijo de su propio predecesor, el papa Anastasio I, y el autor noruego cree que probablemente es cierto. 2 En todo caso creció entre el clero de Roma, y cuando Anastasio murió en diciembre de 401 fue elegido obispo "por unanimidad" por el clero y el pueblo. 1

Sobre la ciudad misma, dice Kirsch, "no nos ha llegado mucho". 1 Quitó varias iglesias a los novacianos e hizo desterrar a un hereje llamado Marcos. 1 Una rica romana llamada Vestina dejó sus bienes para construir una iglesia a los mártires Gervasio y Protasio; el Liber Pontificalis dice que sus joyas y perlas debían venderse "a un precio justo" hasta terminar la obra, y que Inocencio la hizo parroquia de Roma. 3 Hoy es la iglesia de San Vital. 1

Alarico y el saqueo de Roma

El emperador de Occidente, Honorio, se había encerrado en Rávena. En 408 hizo matar a su mejor general, Estilicón, y ya nada se interponía entre los visigodos de Alarico y Roma. 2 Alarico sitió la ciudad; el relato noruego dice que Inocencio vio el hambre y la desesperación dentro de las murallas, y que al final los romanos compraron la retirada de los godos con un enorme rescate. 2

Alarico siguió exigiendo al emperador tierras y dinero. Kirsch cuenta que, cuando los romanos enviaron una embajada a Honorio en Rávena para intentar hacer la paz, "también el papa Inocencio se unió a esta embajada. Pero todos sus esfuerzos por lograr la paz fracasaron". 1 El asedio se reanudó, y el papa y los enviados no pudieron volver a la ciudad, "que fue tomada y saqueada en 410". 1 El relato noruego fecha el saqueo a partir del 24 de agosto de 410, durante cinco días, después de que unos traidores abrieran la Puerta Salaria, y dice que Inocencio no volvió a Roma hasta 412, a una ciudad en ruinas. 2

Cartas a toda la Iglesia

"Desde el comienzo de su pontificado", escribe Kirsch, "Inocencio actuó a menudo como cabeza de toda la Iglesia, de Oriente y de Occidente". 1 El relato noruego cuenta treinta y seis cartas suyas conservadas. 2 Confirmó al arzobispo de Tesalónica como representante del papa sobre las iglesias del Ilírico oriental, que había pasado al Imperio de Oriente; Kirsch fecha la carta decisiva el 17 de junio de 412, el relato noruego el 17 de junio de 415. 12

Los obispos le escribían con sus preguntas y él respondía. A Victricio de Ruan envió en 404 una decretal sobre las ordenaciones, el celibato del clero, la recepción de conversos y la norma de que "las causas importantes" vayan a la Sede Apostólica. 1 Escribió a los obispos de España, a Exuperio de Tolosa y a Decencio de Gubbio. 1 El relato noruego señala que la carta a Tolosa trata de los libros canónicos de la Biblia y la carta a Gubbio de la Misa, la penitencia, la unción de los enfermos y la confirmación, que reserva a los obispos. 2 Esa misma carta defiende el ayuno romano del sábado, "porque ambos días causaron dolor a los apóstoles y a los que habían estado con Cristo". 3 En todo ello, dice Kirsch, "el papa señalaba la disciplina de la Iglesia romana como norma que debían seguir los demás obispos". 1

La defensa de Juan Crisóstomo

En 404 San Juan Crisóstomo, obispo de Constantinopla, fue depuesto por lo que Kirsch llama un sínodo ilegal y enviado al destierro, con la emperatriz Eudoxia y Teófilo de Alejandría en su contra. Apeló a Roma. 1 Inocencio se negó a reconocer la sentencia, citó a Teófilo a un sínodo y pidió un concilio general. 1 El historiador Sozomeno copió su carta al clero de Constantinopla. "Juan, nuestro hermano y colega en el ministerio y vuestro obispo, ha sido el primero en sufrir este trato injusto sin que se le permitiera ser oído. No se presentó acusación alguna, ninguna se escuchó". 4 Al propio Juan le escribió aconsejándole "longanimidad". 4

Las palabras eran lo que tenía. Sozomeno dice que envió a Oriente cinco obispos y dos presbíteros romanos para pedir a los emperadores un concilio, y que en Constantinopla fueron "despedidos ignominiosamente". 4 El concilio nunca se reunió. 1 Inocencio siguió escribiendo al desterrado, que recibió su última carta poco antes de morir en 407. 1 Negó la comunión a los obispos que habían condenado a Juan y a los dos hombres puestos en su lugar, e insistió en que el nombre de Juan volviera a la lista de obispos que se leía en el altar. Constantinopla cedió solo después de la muerte de Teófilo en 412. 12

También defendió a Jerónimo. En 416 una turba atacó los monasterios de Belén, mató a un diácono e incendió los edificios. Kirsch culpa a "brutales seguidores de Pelagio". 1 Inocencio escribió a Jerónimo ofreciéndole todo el peso de la Santa Sede contra los culpables, y reprendió al obispo Juan de Jerusalén por no haber hecho nada para impedirlo. 12

Pelagio y "causa finita est"

Pelagio enseñaba que una persona podía vivir sin pecado por la fuerza de su libre albedrío, de modo que la gracia quedaba, a lo sumo, como una ayuda. 25 Un sínodo en Palestina lo había absuelto en 415. En 416 dos concilios africanos, en Cartago y en Milevi, volvieron a condenar su doctrina y escribieron a Inocencio pidiendo que la autoridad de la Sede Apostólica se sumara a la suya; Agustín y otros cuatro obispos le escribieron también. 15

Inocencio respondió con tres cartas fechadas el 27 de enero de 417. 5 Alabó a los africanos por remitir la cuestión a la Cátedra de Pedro, rechazó la doctrina de Pelagio y excluyó de la comunión a Pelagio y a su seguidor Celestio "hasta que recobraran el juicio". 15 El Liber Pontificalis lo dice con toda sencillez: "ordenó que el hijo de una mujer cristiana debe nacer por segunda vez por medio del bautismo". 3

Agustín anunció la respuesta desde el púlpito. Joseph Pohle, en la Enciclopedia Católica, da sus palabras: "Jam de hac causa duo concilia missa sunt ad Sedem apostolicam, inde etiam rescripta venerunt; causa finita est", es decir, "Dos sínodos han escrito a la Sede Apostólica sobre este asunto; han llegado las respuestas; la cuestión está resuelta". 5 La frase suele recordarse como "Roma locuta, causa finita est", y así la da el relato noruego, con la advertencia de que Agustín no la dijo en un sentido tan general como después se entendió. 2 Pohle añade que Agustín "se equivocaba; el asunto aún no estaba resuelto". 5

Muerte y sepultura

Inocencio murió el 12 de marzo de 417. 12 Pelagio le había enviado una profesión de fe, pero llegó demasiado tarde y se entregó a su sucesor. 1 Fue sepultado en una basílica sobre la catacumba de Ponciano, en la vía Portuense, en la misma iglesia que Anastasio I. 126 El juicio de Kirsch es breve: "Fue un hombre muy enérgico y activo, y un gobernante de grandes dotes, que cumplió admirablemente los deberes de su cargo". 1

¿De qué es patrono San Inocencio I?

Ninguna de las fuentes consultadas para esta página nombra a San Inocencio I patrono de nada, y la página no inventa un patronazgo. 126

La fiesta de San Inocencio I

La fiesta de San Inocencio I es el 12 de marzo, el día en que murió. El Martirologio Romano, en el texto publicado por los obispos italianos, lo registra en esa fecha: en Roma, en el cementerio de Ponciano, la sepultura de San Inocencio I, papa, que defendió a San Juan Crisóstomo, consoló a Jerónimo y aprobó a Agustín. 6

Los calendarios anteriores lo celebraban el 28 de julio. La base de datos de los obispos noruegos dice que su memoria estuvo ese día, junto con el papa Víctor I, en el calendario romano hasta 1969, y todavía encabeza su página con el 28 de julio. 2 La edición inglesa de 1897 del Martirologio Romano tiene el 28 de julio "en Roma, San Inocencio, papa y confesor". 8 La fecha tiene una raíz antigua: una recensión del Liber Pontificalis da el 28 de julio como día de su sepultura, la otra el 27 de junio. 3

Rezar con San Inocencio I

Inocencio vivió lo peor que le había ocurrido a Roma en ochocientos años y no estaba allí cuando ocurrió. 2 Había ido a Rávena a pedir la paz y no pudo volver. 1 Nada en las fuentes sugiere que hubiera podido impedirlo.

Su carta al clero de Constantinopla es una carta sobre la paciencia escrita por un hombre que no podía arreglar lo que describía. Les dijo que "solo el consuelo de la paciencia cura semejante situación", y que él mismo se consolaba con sus cartas, "porque no somos ajenos a vuestros sufrimientos". 4 Pidió un concilio, sus enviados fueron expulsados y Juan murió en el destierro. 14

Lo que sí podía hacer era no fingir. No aceptó a los hombres que sustituyeron a Juan, y lo siguió diciendo hasta que el nombre de Juan volvió a leerse en Constantinopla. 1 Cuando quemaron los monasterios de Jerónimo, escribió primero a la víctima y después al obispo negligente. 1

Su respuesta sobre Pelagio cerró un asalto de una larga discusión, no la discusión misma. 5 El Martirologio resume su vida en tres verbos: defendió a Crisóstomo, consoló a Jerónimo y aprobó a Agustín. 6

San Inocencio I, ruega por nosotros.

Fuentes

  1. 1.Johann Peter Kirsch, "Pope Innocent I," The Catholic Encyclopedia, vol. 8 (New York: Robert Appleton Company, 1910).
  2. 2."Den hellige pave Innocent I," compiled and translated by Per Einar Odden, Den katolske kirke (katolsk.no), the Catholic Church in Norway (in Norwegian).
  3. 3.The Book of the Popes (Liber Pontificalis), vol. 1, To the Pontificate of Gregory I, translated by Louise Ropes Loomis (New York: Columbia University Press, 1916), "Innocent I."
  4. 4.Sozomen, Ecclesiastical History, Book VIII, chapters 26 and 28, translated by Chester D. Hartranft, Nicene and Post-Nicene Fathers, Second Series, vol. 2 (Buffalo: Christian Literature Publishing Co., 1890), as hosted by New Advent.
  5. 5.Joseph Pohle, "Pelagius and Pelagianism," The Catholic Encyclopedia, vol. 11 (New York: Robert Appleton Company, 1911).
  6. 6.Roman Martyrology, entry for March 12, "Sant'Innocenzo I, papa," Santo del giorno, Conferenza Episcopale Italiana (in Italian).
  7. 7."Innocent I," The Supreme Pontiffs, The Holy See.
  8. 8.The Roman Martyrology, July 28 (Baltimore: John Murphy & Co., 1897).

Otros santos a quienes acudir

Otros santos de esta colección a quienes se acude por algunas de las mismas cosas.