San Euplio
m. en 304

- Muerte
- En Catania bajo Diocleciano y Maximiano, en 304 según Butler y en 308 según el Menaion bizantino 123
- Relato
- Las Actas publicadas por Baronio y Ruinart, que Butler considera auténticas 1
San Euplio fue un diácono de Catania, en Sicilia, que durante la persecución de Diocleciano se presentó a la puerta del gobernador, gritó que era cristiano y fue llevado adentro con el libro de los Evangelios en la mano. 1 Cuando le mandaron leer, leyó las Bienaventuranzas, y fue torturado y muerto por negarse a entregar el libro o a sacrificar. 12 Su fiesta es el 12 de agosto. 24
Un diácono ante la cortina
Alban Butler cuenta la historia a partir de las Actas publicadas por Baronio, Ruinart y Tillemont, que considera "auténticas"; añade que la versión publicada por Metafraste es apócrifa. 1 Las Actas comienzan con una fecha: "En Sicilia, en el año 304, bajo el noveno consulado de Diocleciano y el octavo de Maximiano, el doce de agosto, en la ciudad de Catania, Euplio, diácono, fue llevado a la sala de audiencias del gobernador". 1
Al principio nadie lo detuvo. Se quedó fuera de la cortina que separaba la sala del gobernador y gritó: "Soy cristiano, y me alegraré de morir por el nombre de Jesucristo". 1 El gobernador, Calvisiano, hombre de rango consular, oyó la voz y mandó que le trajeran a quien había gritado. 1
Euplio entró con el libro de los Evangelios en la mano. 1 El Martirologio Romano actual pone ese detalle en el centro de su breve entrada: según la tradición, dice, fue encarcelado por el gobernador Calvisiano porque lo encontraron con el libro de los Evangelios entre las manos. 4 El Menaion católico bizantino dice lo mismo. 3
Leer el Evangelio ante el tribunal
Uno de los amigos del gobernador, un tal Máximo, protestó enseguida: "No deberías guardar tales escritos, contra los edictos de los emperadores". 1 Calvisiano le preguntó de dónde venían los libros y si los había traído de su casa. Euplio respondió que no tenía casa, y que lo habían prendido con el libro encima. 1
Entonces el juez le mandó leer algo. Euplio abrió el libro y leyó: "Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos". Y en otro lugar: "El que quiera venir en pos de mí, tome su cruz y sígame". 1
Calvisiano preguntó qué significaba aquello. "Es la ley de mi Señor, que me ha sido entregada". ¿Por quién? "Por Jesucristo, el Hijo de Dios vivo". 1 El gobernador dio su orden: puesto que la confesión era clara, el preso sería entregado a los verdugos e interrogado en el potro. 1
En el potro
Se hizo ese mismo día. Preguntado bajo tormento si mantenía lo dicho, Euplio se hizo la señal de la cruz en la frente con la mano que le quedaba libre y lo repitió: era cristiano y leía las Sagradas Escrituras. 1 No las entregaría, dijo, porque eso ofendería a Dios, y era mejor morir que entregarlas. 1
El gobernador probó a persuadirlo: "Deja tu locura; adora a nuestros dioses y quedarás libre". 1 Euplio respondió: "Adoro a Jesucristo; detesto a los demonios. Haz lo que quieras; añade nuevos tormentos, porque soy cristiano". 1 Cuando le mandaron adorar a Marte, Apolo y Esculapio, dijo que adoraba al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Cuando le dijeron que sacrificara y sería liberado, dijo: "Me sacrifico ahora a mí mismo a Jesucristo, mi Dios". 1
Aumentaron la tortura. Las Actas de Butler recogen la oración que repetía: "Te doy gracias, Dios mío; Jesucristo, socórreme. Por tu nombre soporto estos tormentos". 1 Cuando le faltó la voz, los presentes veían que sus labios seguían moviéndose con las mismas palabras. 1
La sentencia
Por fin Calvisiano se retiró detrás de la cortina y dictó la sentencia a un secretario; luego salió y la leyó de una tablilla: "Ordeno que Euplio, cristiano, sea muerto a espada, por despreciar los edictos del príncipe, blasfemar de los dioses y no arrepentirse. Lleváoslo". 1
Los verdugos le colgaron al cuello el libro de los Evangelios, y un pregonero iba delante gritando: "Este es Euplio el cristiano, enemigo de los dioses y de los emperadores". 1 Iba alegre, dice Butler, repitiendo: "Doy gracias a Jesucristo, mi Dios. Confirma, Señor, lo que has obrado en mí". 1 En el lugar de la ejecución oró largo rato de rodillas, dio gracias una vez más y ofreció el cuello al verdugo. Los cristianos se llevaron su cuerpo, lo embalsamaron y lo sepultaron. 1
La edición inglesa de 1897 del Martirologio Romano coincide: un diácono bajo Diocleciano y Maximiano, torturado largo tiempo por confesar al Señor, que al fin obtuvo la palma del martirio por la espada. 2
Espada o golpes
No todas las fuentes terminan la historia igual. El Martirologio Romano actual dice que, interrogado una y otra vez, respondió que guardaba con orgullo el Evangelio en su corazón, y fue muerto a golpes. 4 La nota del Menaion católico bizantino para el 11 de agosto dice casi lo mismo: interrogado de nuevo, respondió que se alegraba de llevar los Evangelios en su corazón, y fue muerto a palos. 3
Sin embargo, el propio kontakion del Menaion para ese día canta que llevaba la ley de Cristo en las manos, gritó que estaba dispuesto al martirio, y luego "inclinando tu cuello, te cortaron la cabeza". 3 Butler y el antiguo Martirologio hablan de la espada. 12 Esta página recoge los dos finales y no elige entre ellos.
Las fuentes difieren también en el año. Las Actas de Butler fechan el juicio en 304 por los consulados de Diocleciano y Maximiano; el Menaion da 308. 13 En lo esencial coinciden: un diácono, los Evangelios en las manos, la negativa a entregarlos. 134
En la liturgia oriental
Las Iglesias bizantinas celebran su memoria el 11 de agosto, en los días que siguen a la fiesta de la Transfiguración, de modo que los himnos de ambas se cantan juntos. 3 El Menaion de la Archieparquía de Pittsburgh lo llama "servidor de la Palabra y torre de la fe", y canta: "Oh Euplio, digno de alabanza, fuiste servidor de los misterios del Señor". 3
¿De qué es patrono San Euplio?
La fiesta de San Euplio
La fiesta de San Euplio es el 12 de agosto. El Martirologio Romano actual, tal como lo publican los obispos italianos, lo registra ese día en Catania. 4 La edición inglesa de 1897 del Martirologio lo sitúa también el 12 de agosto, y las Actas de Butler fechan su juicio el doce de agosto. 12
El calendario bizantino, que siguen las Iglesias católicas orientales, lo celebra un día antes, el 11 de agosto. 3
Rezar con San Euplio
Las Actas muestran a un diácono que no esperó a que lo encontraran. Fue a la puerta del gobernador y dijo quién era. 1 El libro que llevaba era justamente lo que los edictos habían convertido en delito guardar, y lo tenía en las manos cuando entró. 14
Cuando el juez le mandó leer, no discutió. Leyó el Evangelio en voz alta en la sala, una bienaventuranza para los perseguidos por la justicia y una palabra sobre tomar la cruz. 1 Preguntado qué significaba, dijo que era la ley de su Señor. 1
Bajo la tortura su oración fue de gracias. Dio gracias a Dios por sufrir por Cristo, pidió ayuda, y siguió diciéndolo cuando le faltó la voz. 1 Camino de la muerte pidió a Dios que confirmara lo que había obrado en él. 1
Las fuentes no coinciden en cómo murió. Coinciden en que guardó el Evangelio: en las manos, como lo cuenta Butler, o en el corazón, como dicen el Martirologio y el Menaion. 134
San Euplio, ruega por nosotros.
Fuentes
- 1.Alban Butler, "St. Euplius, M.," August 12, in The Lives of the Fathers, Martyrs, and Other Principal Saints, Vol. VIII (London: J. Murphy, 1812), pp. 152-154, Internet Archive.
- 2.The Roman Martyrology, August 12 (Baltimore: John Murphy & Co., 1897).
- 3."Menaion - August 11," Metropolitan Cantor Institute, Byzantine Catholic Archeparchy of Pittsburgh.
- 4.Roman Martyrology, entry for August 12, Santo del giorno, Conferenza Episcopale Italiana (in Italian).
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