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Santa Teresa Couderc

1 de febrero de 1805 - 26 de septiembre de 1885

No hay ningún retrato de Santa Teresa Couderc que podamos publicar libremente.

Bautizada
Marie-Victoire Couderc 124
Nacimiento
1 de febrero de 1805, en Mas de Sablières, en el Ardèche, en una familia campesina 2
Fundó
Con el padre Jean-Pierre-Étienne Terme, la Sociedad de Nuestra Señora del Cenáculo, en La Louvesc, junto a la tumba de San Juan Francisco Regis 145
Obra
Retiros para mujeres y enseñanza de la doctrina cristiana 45
Muerte
26 de septiembre de 1885, en Fourvière, en Lyon 12
Sepultura
En La Louvesc, junto a San Juan Francisco Regis 23
Beatificada
Por Pío XII; el 17 de junio de 1951, según Borrelli 2
Canonizada
10 de mayo de 1970, por Pablo VI 23
Fiesta
26 de septiembre 12

Santa Teresa Couderc fue una hija de campesinos del Ardèche que, con un sacerdote misionero, fundó en 1826 el Cenáculo de La Louvesc, la primera de una familia de casas adonde las mujeres podían ir a hacer un retiro. 24 Pocos años después había sido apartada del cargo de superiora y sustituida por una recién llegada, y durante el resto de su vida quedó excluida del gobierno de su congregación, como superiora local aquí y allá o como una hermana más. 23 Pablo VI, que la canonizó en 1970, dijo que fue allí, bajo esa humillación, donde se mostró santa; su fiesta es el 26 de septiembre, día en que murió en 1885. 13

Una vocación desde el principio

Nació con el nombre de Marie-Victoire Couderc el 1 de febrero de 1805 en Mas de Sablières, entre los montes del Vivarais, en el departamento del Ardèche. 2 Sus padres, Claude-Michel Couderc y Anne Méry, eran campesinos de pocos recursos, y Domenico Agasso escribe que solo pudieron darle estudios entre los diecisiete y los veinte años, con las Hermanas de San José en Les Vans. 2

Pablo VI se detuvo en esa infancia al canonizarla. Según él, la suya fue la forma más sencilla de vocación, una vocación casi nativa: desde muy pequeña solo deseó la vida religiosa, antes de que nadie le mostrara qué forma tomaría. 3 Atribuyó el mérito al hogar, que describió como modesto y honrado, piadoso y trabajador, más bien austero y patriarcal. 3

En 1825 un misionero diocesano, el padre Jean-Pierre-Étienne Terme, llegó a Sablières para predicar una misión. 2 Ya había fundado una congregación dedicada a la enseñanza, las Hermanas de San Francisco Regis, que llevaba el nombre del jesuita del siglo XVII que había predicado en aquellas montañas y estaba enterrado en La Louvesc. 2 Se convirtió en su director espiritual. 2 Pablo VI lo describió como todo energía y entusiasmo, quizá más generoso e impulsivo que reflexivo, y recordó cómo se definía él mismo: solo pedía cumplir la obra a la que Dios lo destinaba, sin intentar siquiera conocerla. 3

La casa de La Louvesc

Las fuentes no coinciden en las fechas de lo que vino después. Antonio Borrelli sitúa su toma de hábito, con el nombre de sor Teresa, en Aps el 27 de marzo de 1826, y su envío a La Louvesc con otras dos hermanas en 1827; Avvenire y Agasso ponen sus votos en 1827, y Agasso la hace subir a La Louvesc al año siguiente. 2 La Enciclopedia Católica fecha la fundación misma en 1826. 4

Lo que fue a hacer allí no está en duda. Mujeres y muchachas peregrinaban a la tumba de San Juan Francisco Regis, y las hermanas debían llevar un albergue para ellas. 25 Según la enciclopedia, los fundadores querían que las peregrinas se recogieran en la soledad, la oración y la meditación, y por eso decidieron abrir casas donde las mujeres pudieran seguir los ejercicios de un retiro, la primera de ellas en La Louvesc. 4 Las Hermanas del Cenáculo cuentan que Teresa vio pronto que acoger y alojar no bastaba, y que había que ofrecer retiros y acompañamiento espiritual, sobre todo a través de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. 5

Borrelli dice que fue nombrada superiora a finales de 1828 y que al año siguiente la casa quedó reservada a los retiros, mientras Terme, que había conocido los Ejercicios por los jesuitas de Vals, orientaba hacia ellos a la comunidad. 2 Agasso añade un detalle invernal tomado de Giovanna Cotta: la nieve de La Louvesc podía ser tan alta que había que cavar un túnel y mandar por él a un niño a ver si la lámpara del sagrario seguía encendida. 2

Apartada del cargo de superiora

Terme murió el 12 de diciembre de 1834 y dejó a la joven comunidad, como dice la enciclopedia, bajo la dirección de los padres jesuitas. 24 La madre Teresa puso la obra en manos del provincial de los jesuitas de Francia, el padre François Renault. 2 En 1836 el obispo de Viviers aprobó la regla de las hermanas de los retiros, y el provincial les impuso separarse de las Hermanas de San Francisco Regis, dedicadas a la enseñanza. 2 Hizo los votos solemnes el 6 de enero de 1837, y el 15 de agosto de ese año consagró su casa a Nuestra Señora de Ay, nombrando a la Virgen su superiora. 2

En octubre de 1838, escribe Borrelli, Renault presentó a una postulante de pocos días, una condesa, y la nombró superiora y fundadora. 2 Teresa inclinó la cabeza y no se opuso, y Agasso dice que animó a sus hermanas a obedecer a la recién llegada. 2 En once meses la condesa había llevado la congregación al borde de la ruina y se retiró. 2 El 24 de septiembre de 1839 fue nombrada en su lugar una madre Contenet, superiora capaz que, según Borrelli, se empeñó hasta su muerte en 1852 en mantener al margen a la verdadera fundadora. 2

Pablo VI no suavizó nada de esto. La misión de una fundadora, dijo, puede volverse dolorosamente dramática, sobre todo cuando las dificultades vienen de quienes ejercen la autoridad en la Iglesia y de quienes comparten la vida común. 3 Sugirió que su humilde origen campesino y su escasa instrucción pudieron pesar en su contra, y enumeró lo que siguió: en la práctica fue destituida como superiora, se le disputó el título de fundadora y se le dieron cargos inferiores a su capacidad. 3 Aquí aparece grande, añadió, grande sobre todo en la humildad. 3

Se livrer

Borrelli recoge una frase suya de aquellos años: cuando el Señor quiere servirse de un alma para su gloria, la hace pasar antes por la prueba de la contradicción, de la humillación y del sufrimiento, y sin eso no se puede ser un instrumento útil. 2 Su palabra para lo que hacía era se livrer, entregarse, y tanto Pablo VI como Agasso dicen que la repetía. 23 Las Hermanas del Cenáculo la traducen por abandono, y citan su convicción de que el gran camino para entrar en la vía de la perfección y de la santidad es abandonarse a nuestro buen Dios. 6

Pablo VI nombró la conducta que la acompañaba. El silencio, la obediencia y la paciencia, dijo, fueron su conducta y fueron su defensa. 3 Las Hermanas del Cenáculo, que cuentan Se Livrer y La Bonté entre sus escritos, conservan otra frase suya: Dios es bueno, es más que bueno, es la Bondad, y ella no quería olvidarlo. 56

También la recuerdan por una imagen suya. Se comparaba con las castañas de su Ardèche natal, llenas de púas por fuera y tiernas por dentro, y las hermanas dicen que su última fotografía la muestra con la mirada franca y un aire decidido. 5

El Cenáculo

Una superiora posterior, la madre de Larochenégly, la trató con creciente estima. 2 La obra fue consagrada a Nuestra Señora del Cenáculo el 25 de marzo de 1852, y la fiesta con ese título se celebró por primera vez el 28 de mayo de 1854. 2 La enciclopedia explica el nombre: la sociedad toma como modelo a la Virgen en el cenáculo después de la Ascensión, cuando los discípulos perseveraban unánimes en la oración con las mujeres y con María, la madre de Jesús. 4

En marzo de 1855 fue enviada a París, después de que una superiora local se separara llevándose a cuatro hermanas, y allí se quedó hasta noviembre de 1856. 2 Después fue superiora de casas en Tournai, La Louvesc, Lyon y Montpellier hasta 1867, y desde entonces vivió en Fourvière. 2 Enferma, no pidió curarse; Borrelli dice que solo pedía la fuerza para sufrir y el amor de la Cruz. 2 Murió el 26 de septiembre de 1885, y las hermanas que la acompañaban cantaron el Magníficat. 2 Su cuerpo descansa en La Louvesc, junto a la tumba de San Juan Francisco Regis. 23

La sociedad que había fundado, dice la enciclopedia, fue aprobada por Gregorio XVI, Pío IX y León XIII, y se extendió a Italia, Bélgica, Suiza y Holanda; la primera casa de Inglaterra se abrió en Mánchester en 1888, y la primera de América en Nueva York en 1892. 4 Pablo VI llamó al Cenáculo una fórmula religiosa sencilla y feliz, una síntesis de vida contemplativa y vida activa, de vida personal, comunitaria y social, de silencio y de palabra. 3 Añadió que Pío XI había ejercido durante cuarenta años un ministerio sacerdotal escondido en el Cenáculo de Milán mientras trabajaba en la Biblioteca Ambrosiana. 3

Pío XI declaró heroicas sus virtudes el 12 de mayo de 1935. 2 Borrelli fecha su beatificación por Pío XII el 17 de junio de 1951, y Pablo VI la canonizó en San Pedro el 10 de mayo de 1970, después del reconocimiento de dos milagros. 23

¿De qué es patrona Santa Teresa Couderc?

Ninguna de las fuentes usadas para esta página le atribuye un patronazgo, y aquí no se le asigna ninguno. 123 Se la honra como fundadora de la Sociedad de Nuestra Señora del Cenáculo, cuyas hermanas siguen dando retiros y acompañamiento espiritual. 35

La fiesta de Santa Teresa Couderc

La fiesta de Santa Teresa Couderc es el 26 de septiembre, día de su muerte. 12 El Martirologio Romano la inscribe ese día en Lyon, como la virgen que, no sin grandes tribulaciones pero con ánimo sereno, fundó en La Louvesc la Sociedad de Nuestra Señora del Retiro en el Cenáculo. 1

Rezar con Santa Teresa Couderc

Su vida gira en torno a los años posteriores a 1838, cuando la congregación que había comenzado siguió adelante sin ella al frente. 2 La injusticia fue real, y Pablo VI lo dijo en San Pedro. 3 Lo que ella hizo fue callar y obedecer, y seguir trabajando por la casa como una hermana más. 23

Se livrer era su palabra para eso, y escribió sobre ella un texto con ese título. 56 Sus hermanas la recuerdan junto a otra de sus frases, que Dios es bueno, más que bueno, la Bondad misma, cosa que ella decía no querer olvidar. 6

Fundó un lugar para que otros rezaran. 45 Durante cuarenta y cinco años, dijo Pablo VI, llevó una cruz propia; la casa de La Louvesc mantuvo igualmente sus puertas abiertas a las mujeres que necesitaban unos días de silencio. 34

Su congregación conserva todavía su imagen de la castaña: púas por fuera, ternura por dentro. 5 No era blanda, y no era amarga. 5

Santa Teresa Couderc, ruega por nosotros.

Fuentes

  1. 1.Roman Martyrology, entry for September 26, "Santa Teresa (Maria Vittoria) Couderc, vergine," as printed in "Santo del giorno," Conferenza Episcopale Italiana (in Italian).
  2. 2."Santa Teresa (Maria Vittoria) Couderc," Santi e Beati, with a summary from Avvenire and biographies by Antonio Borrelli and Domenico Agasso (in Italian).
  3. 3.Paul VI, Homily at the canonization of Blessed Maria Vittoria Teresa Couderc, May 10, 1970 (in Italian, with a French greeting).
  4. 4.Benedict Zimmerman, "Religious of the Cenacle," The Catholic Encyclopedia, Vol. 3 (New York: Robert Appleton Company, 1908).
  5. 5."Our history," Cenacle Sisters of England and Ireland.
  6. 6."The spirituality of the Sisters of the Cenacle," Cenacle Sisters of England and Ireland.

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