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Santa Pelagia de Antioquía

Murió en Antioquía, a los quince años más o menos, probablemente bajo Diocleciano

No hay ningún retrato de Santa Pelagia que podamos publicar libremente.

Quién fue
Una virgen cristiana de Antioquía, de unos quince años 12
Muerte
En Antioquía, cuando unos soldados fueron a obligarla a sacrificar, probablemente en la persecución de Diocleciano 1
Alabada por
San Juan Crisóstomo en una homilía, y San Ambrosio en Sobre las vírgenes 124
No confundir con
Pelagia la Penitente, de una leyenda posterior, ni con las mártires Pelagia de Tarso y Pelagia de Nicópolis 15
Fiesta
8 de octubre en el Martirologio Romano actual; 9 de junio en el Martirologio de 1897 145

Santa Pelagia de Antioquía fue una muchacha cristiana de unos quince años que, cuando unos soldados llegaron a su casa para obligarla a ofrecer un sacrificio pagano, prefirió morir antes que dejarse llevar. 12 San Juan Crisóstomo predicó sobre ella como virgen y mártir, San Ambrosio contó su historia a su hermana, y la Iglesia de Antioquía la veneró como mártir. 12 El Martirologio Romano la celebra el 8 de octubre, el día que ya le daba el antiguo martirologio sirio. 14

Lo que contó Crisóstomo

La Enciclopedia Católica la llama «sin duda una persona histórica», y toma su relato de una homilía de San Juan Crisóstomo. 1 Era una virgen cristiana de quince años. 1 Unos soldados fueron a buscarla, al parecer durante la persecución de Diocleciano, para obligarla a ofrecer en público un sacrificio pagano. 1

Estaba sola en la casa, sin nadie que la ayudara. 1 Salió al encuentro de los soldados y, cuando supo la orden que traían, pidió permiso para volver a entrar a cambiarse de ropa, y se lo concedieron. 1 La enciclopedia dice que probablemente sabía lo que le esperaba y no quiso exponerse al peligro de ser deshonrada. 1 Subió al tejado de la casa y, en palabras de la enciclopedia, «se arrojó al mar». 1

Así murió, sigue la enciclopedia, «como dice San Crisóstomo, virgen y mártir», y la Iglesia de Antioquía la veneró como tal. 1 El Martirologio Romano actual la describe todavía como la virgen y mártir a la que Crisóstomo «esaltò con grandi lodi», exaltó con grandes alabanzas. 4

Lo que contó Ambrosio

San Ambrosio cuenta su historia en el tercer libro de Sobre las vírgenes, escrito para su hermana Marcelina. 12 Ella le había preguntado qué había que pensar de las mujeres que se arrojaban desde lo alto o se ahogaban en un río antes que caer en manos de los perseguidores, puesto que la Escritura prohíbe al cristiano atentar contra sí mismo. 2 Para las vírgenes obligadas a defender su pureza, respondió, «tenemos una respuesta clara, puesto que existe un ejemplo de martirio», y dio a Pelagia como ese ejemplo. 2

Según su relato, vivía en Antioquía, tenía unos quince años y era «hermana de vírgenes, y virgen ella misma». 2 Al primer rumor de persecución se encerró en casa, ausentes su madre y sus hermanas, sin ninguna defensa. 2 Ambrosio le atribuye un largo discurso de resolución, en el que dice «a la vez deseo y temo morir» y razona que «Dios no se ofende por un remedio contra el mal». 2 Se dice, escribe, que se adornó la cabeza y se puso un vestido de novia, «de modo que se diría que iba al encuentro de un esposo y no de la muerte». 2 No describe cómo murió.

Pasa después a su madre y sus hermanas. Cuando los perseguidores perdieron a Pelagia fueron tras las demás, que quedaron atrapadas entre los soldados y un río caudaloso. 2 En el relato de Ambrosio, las mujeres se tomaron de las manos como para iniciar una danza y avanzaron hasta donde la corriente era más fuerte y el agua más honda, con la madre apretando a sus hijas. 2 Cuando las encontraron, dice, la madre no había aflojado el abrazo, y el río no había separado los cuerpos. 2

Mártir, pero no modelo

La pregunta que Marcelina hizo a su hermano no desapareció. San Agustín la retomó en La ciudad de Dios, sin nombrar a Pelagia, al escribir sobre santas mujeres que en tiempo de persecución se habían ahogado para escapar del ultraje y que «son veneradas en la Iglesia católica como mártires». 3 «De tales personas no me atrevo a hablar a la ligera», escribió. 3 Admitió que la Iglesia pudo haber tenido alguna autoridad divina para honrarlas, y que quizá las movió Dios y no su propio juicio. 3

Pero no hizo de ello una regla. En el mismo capítulo insiste en que «nadie debe darse a sí mismo una muerte voluntaria», ni para escapar del sufrimiento, ni para escapar del pecado de otro, ni para llegar antes al cielo, y en que quien se crea mandado por Dios debe «estar muy seguro de que el mandato divino se ha manifestado». 3 La Iglesia honra la muerte de Pelagia como un martirio, y el título del capítulo resume con claridad lo que Agustín sostiene: «en ciertos casos particulares no se ha de seguir el ejemplo de los santos». 13

Tres Pelagias, o una sola

Su nombre ha atraído otras historias. La Enciclopedia Católica describe una leyenda posterior sobre una Pelagia que vivió como prostituta en Antioquía, se convirtió por obra de un obispo llamado Nono y se fue a Jerusalén, donde vivió disfrazada de hombre con el nombre de Pelagio, haciendo penitencia, en una gruta del monte de los Olivos. 1 Su autor, que se llama a sí mismo el diácono Jacobo, tomó el núcleo de la historia de la homilía cuadragésima octava de Crisóstomo sobre Mateo, que cuenta la conversión de una actriz famosa de Antioquía sin dar su nombre. 1 Como ninguna autoridad antigua menciona a una Pelagia en Jerusalén, la enciclopedia concluye que la penitente es «una reelaboración puramente legendaria de la Pelagia histórica». 1

La Iglesia griega, añade la enciclopedia, celebra también el 8 de octubre a una virgen y mártir Pelagia de Tarso, a la que el Martirologio Romano situaba el 4 de mayo. 1 El Martirologio de 1897 dice de ella que fue encerrada en un buey de bronce al rojo vivo. 5 La enciclopedia piensa que probablemente debe identificarse con la mártir de Antioquía, cuya fiesta se celebraba también en la vecina Tarso y que más tarde se convirtió en mártir de Tarso. 1 Una cuarta Pelagia, mártir de Nicópolis de Armenia con un compañero llamado Jenaro, figura en el Martirologio Jeronimiano el 11 de julio, y es claramente otra persona; el Martirologio de 1897 dice que los dos fueron torturados durante cuatro días. 15

Un estudioso, Usener, sostuvo que todas estas santas eran una reelaboración cristiana de la diosa Afrodita. 1 La enciclopedia responde que Delehaye refutó por completo esa opinión. 1

¿De qué es patrona Santa Pelagia de Antioquía?

Ninguna de las fuentes consultadas para esta página atribuye un patronazgo a Santa Pelagia de Antioquía, así que aquí no se da ninguno. 1245

La fiesta de Santa Pelagia de Antioquía

La fiesta de Santa Pelagia de Antioquía es el 8 de octubre. 4 El Martirologio Romano actual la inscribe ese día en Antioquía de Siria, y la Enciclopedia Católica dice que el antiguo martirologio sirio ya daba su fiesta en esa fecha. 14

La fecha ha cambiado en los libros romanos. El Martirologio de 1897 situaba a la virgen y mártir de Antioquía el 9 de junio, «cuyas alabanzas han proclamado San Ambrosio y San Juan Crisóstomo», y daba el 8 de octubre a «Santa Pelagia, llamada la Penitente», en Jerusalén. 5 La Enciclopedia Católica describe esa misma disposición como la del Martirologio Romano de su tiempo, y dice que Oriente celebraba a la penitente el 8 de octubre. 1 Hoy el 8 de octubre es de la virgen y mártir. 4

Rezar con Santa Pelagia de Antioquía

Tenía quince años, estaba sola en casa y los soldados estaban a la puerta. 1 Todo lo que se sabe de ella se reduce a una decisión, tomada en el tiempo que tardó en pedir permiso para cambiarse de ropa. 1

Su historia planteó desde el principio una pregunta difícil, y es honesto decirlo. 23 Ambrosio la contó porque su hermana le hizo una pregunta dura. 2 Agustín, al escribir sobre mujeres como ella, no quiso condenarlas, pero tampoco permitió que nadie las tomara como modelo. 3 La Iglesia la honra como mártir; Agustín, por su parte, sostuvo que nadie puede quitarse la vida por su propia autoridad. 34

El relato de Ambrosio sobre su familia termina con una madre que no soltó a sus hijas ni siquiera en el río. 2 No es una imagen consoladora, y él no la ofrece como tal.

Lo que la Iglesia guarda de ella es su negativa a sacrificar a los dioses y la alabanza de dos de sus mayores predicadores. 124 Se recuerda su nombre, y también el miedo de una muchacha que no tenía a nadie a su lado.

Santa Pelagia de Antioquía, ruega por nosotros.

Fuentes

  1. 1.Johann Peter Kirsch, "Pelagia," The Catholic Encyclopedia, Vol. 11 (New York: Robert Appleton Company, 1911).
  2. 2.Saint Ambrose of Milan, Concerning Virgins, Book III, chapter 7, trans. H. de Romestin, E. de Romestin and H.T.F. Duckworth (Nicene and Post-Nicene Fathers, Second Series, vol. 10, 1896), New Advent.
  3. 3.Saint Augustine, The City of God, Book I, chapter 26, trans. Marcus Dods (Nicene and Post-Nicene Fathers, First Series, vol. 2, 1887), New Advent.
  4. 4.Roman Martyrology, entry for October 8, "Santa Pelagia, vergine e martire," Santo del giorno, Conferenza Episcopale Italiana (in Italian).
  5. 5.The Roman Martyrology, May 4, June 9, July 11 and October 8 (Baltimore: John Murphy Company, 1897), Internet Archive.

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