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San Melito

Nacimiento desconocido - 24 de abril de 624

No hay ningún retrato de San Melito que podamos publicar libremente.

Origen
Romano de noble cuna, al que el papa Gregorio Magno llama abad 123
Enviado a Inglaterra
601, al frente del segundo grupo de misioneros de Gregorio, para unirse a Agustín 134
Obispo
De los sajones orientales, con sede en Londres; ordenado por Agustín 2345
Destierro
Expulsado por los hijos paganos del rey Saberto hacia 616; se retiró un año a la Galia 23
Arzobispo
De Canterbury, el tercero después de Agustín, desde 619 234
Muerte
24 de abril de 624, en Canterbury 234
Sepultura
En el monasterio de San Pedro y San Pablo, más tarde de San Agustín, en Canterbury 23
Fiesta
24 de abril 345

San Melito fue un abad romano al que Gregorio Magno envió a Inglaterra en 601 para reforzar la misión de Agustín, y que llegó a ser el primer obispo de Londres y el tercer arzobispo de Canterbury. 123 A él dirigió Gregorio su célebre carta en la que pedía no destruir los templos de los ingleses, sino convertirlos en iglesias. 1 Los hijos paganos del rey de los sajones orientales lo expulsaron de Londres, y nunca pudo recuperarla; murió siendo arzobispo en Canterbury el 24 de abril de 624, día en que se celebra su fiesta. 235

El segundo grupo

Agustín había escrito desde Kent que la mies era mucha y los obreros pocos. 1 En 601, dice Beda, Gregorio le envió más, y los primeros y principales fueron Melito, Justo, Paulino y Rufiniano. 1 Con ellos fue todo lo necesario para el culto y el servicio de la iglesia: vasos sagrados, vestiduras, reliquias de los apóstoles y de los mártires, además de muchos libros, y el palio para Agustín. 1

Beda dice que Melito era noble de nacimiento, pero mucho más noble de espíritu. 2 Gregorio lo llama abad, y la Enciclopedia Católica de 1911 dice que se piensa que pudo ser abad de San Andrés en el monte Celio, en Roma, el monasterio al que pertenecían tanto Gregorio como Agustín. 13 La enciclopedia añade que se conservan varias cartas de Gregorio que recomiendan a Melito y a sus compañeros a obispos de la Galia. 3

La carta de Gregorio sobre los templos

Cuando el grupo ya había salido de Roma, Gregorio mandó tras ellos una carta dirigida a su muy amado hijo, el abad Melito, que Beda copia entera. 1 Era un mensaje para Agustín, en el que Gregorio le comunicaba lo que había decidido tras madura deliberación sobre el asunto de los ingleses. 1

Los templos, escribió, no debían destruirse; había que destruir los ídolos que había en ellos, hacer agua bendita y rociar con ella los templos, levantar altares y colocar reliquias. 1 Así la gente acudiría con más facilidad a lugares que ya conocía. 1 Sus fiestas de bueyes sacrificados se convertirían en fiestas en los días de los mártires, celebradas en chozas de ramas alrededor de las iglesias, y el ganado se mataría para alabar a Dios al comerlo. 1

Su razón era la lentitud del verdadero cambio: quien se esfuerza por subir al lugar más alto, sube por grados o escalones, y no a saltos. 1 La carta está fechada el 17 de junio, en el decimonoveno año del emperador Mauricio. 1

Obispo de los sajones orientales

Beda dice que en 604 Agustín ordenó dos obispos: a Melito, para predicar a los sajones orientales, cuya ciudad principal era Londres, y a Justo, para Rochester. 2 La enciclopedia sitúa la consagración poco después de su llegada. 3 El rey de los sajones orientales era Saberto, sobrino de Etelberto de Kent, y cuando la provincia recibió la fe por la predicación de Melito, dice Beda, Etelberto construyó la iglesia de San Pablo en Londres como sede del obispo. 2 La enciclopedia atribuye la construcción a Melito con el apoyo de Saberto, y Butler dice que se fundó en 604 gracias a la generosidad de Saberto. 34

Butler dice también que Melito fundó en 609 el monasterio de San Pedro en Thorney, la abadía que hoy se llama Westminster. 4 La enciclopedia dice que la leyenda le atribuye Westminster, pero que esto es casi con seguridad incorrecto. 3

Por entonces, escribe Beda, Melito fue a Roma para tratar con el papa Bonifacio IV de los asuntos de la Iglesia inglesa, y participó en un sínodo de obispos italianos el 27 de febrero, en el octavo año del emperador Focas. 2 Llevó a Inglaterra sus decretos, con las cartas del papa al arzobispo Lorenzo, al clero y al rey Etelberto. 2 Con Lorenzo y Justo firmó además una carta que exhortaba a los obispos de Irlanda a celebrar la Pascua con el resto de la Iglesia. 2

El pan blanco

En 616 murió Etelberto, y poco después Saberto, que dejó tres hijos todavía paganos que permitieron a su pueblo volver a servir a los ídolos. 2 Cuando veían al obispo dar la comunión en la misa, cuenta Beda, le preguntaban por qué no les daba también a ellos el pan blanco que solía dar a su padre Saba, como lo llamaban, y que seguía dando al pueblo en la iglesia. 2

Melito les respondió que, si se lavaban en el baño de salvación en que se había lavado su padre, podrían participar también del pan santo del que él participaba; pero que si despreciaban el baño de la vida, no podían recibir el pan de la vida. 2 No quisieron bautizarse, ni dejaron de pedirlo. Si no les complacía en algo tan pequeño, le dijeron al fin, no se quedaría en su provincia. 2 Lo echaron a él y a los suyos. 2

Fue a Kent, donde Eadbaldo, el hijo de Etelberto, había rechazado la fe, y los obispos acordaron que era mejor volver a su tierra que quedarse sin fruto. 2 Melito y Justo partieron primero hacia la Galia. 2 La enciclopedia lo fecha hacia 616. 3 Los hijos de Saberto murieron poco después en batalla contra los sajones occidentales, pero su pueblo, dice Beda, no volvió a la fe. 24

Llamado de nuevo, y rechazado

Lorenzo, el arzobispo, estaba a punto de seguirlos cuando, según el relato de Beda, San Pedro se le apareció de noche y lo azotó por abandonar a su rebaño. 2 Eadbaldo, al ver las marcas, dejó sus ídolos y su matrimonio ilícito y se bautizó, y mandó llamar desde la Galia a Melito y a Justo, que volvieron un año después de haberse ido. 2

Justo volvió a Rochester. Londres no quiso a Melito. Beda dice que los londinenses prefirieron estar bajo sus sumos sacerdotes idólatras, y que Eadbaldo no tenía la autoridad de su padre para obligarlos. 2 La enciclopedia dice que Melito nunca pudo recuperar la posesión de su propia sede de Londres. 3

Arzobispo de Canterbury

Cuando Lorenzo murió en 619, Melito le sucedió como tercer arzobispo de Canterbury después de Agustín. 23 No tenía buena salud. Beda dice que padecía de gota, pero que su espíritu estaba sano y pasaba alegremente por encima de todas las cosas terrenas. 2 La enciclopedia observa que parece que nunca recibió el palio, lo que podría explicar que no consagrara obispos en sus cinco años. 3 Consagró la iglesia de la Madre de Dios que Eadbaldo había construido en el monasterio de San Pedro y San Pablo. 23

Beda cuenta una historia por la que, dice, pueden adivinarse las demás. 2 Se declaró en Canterbury un incendio por descuido, y en vano se le echaba agua; buena parte de la ciudad estaba ya perdida cuando el arzobispo, que no podía andar, se hizo llevar hacia él, hasta donde ardía con más fuerza, junto a la iglesia de los Cuatro Santos Coronados. 2 Allí rezó, y el viento del sur que había empujado el fuego por la ciudad giró hacia el norte y luego se calmó, y las llamas se apagaron. 2 Butler dice que el fuego había reducido ya a cenizas una parte no pequeña de la ciudad. 4

Murió el 24 de abril de 624, tras gobernar la Iglesia cinco años, y fue enterrado con sus predecesores en el monasterio de San Pedro y San Pablo, llamado después de San Agustín. 23 La enciclopedia recoge que en 1298 se conservaban en Londres algunas de sus reliquias. 3

¿De qué es patrono San Melito?

Ninguna de las fuentes usadas para esta página da un patronazgo de San Melito, así que aquí no se indica ninguno. 2345

La fiesta de San Melito

La fiesta de San Melito es el 24 de abril, día de su muerte en 624. 23 La enciclopedia dice que su fiesta se celebra el 24 de abril, y el Martirologio Romano lo inscribe ese día. 35 Lo recuerda como el obispo enviado por Gregorio a Inglaterra como abad y ordenado por Agustín para los sajones orientales, que llegó, después de muchas adversidades, a la sede de Canterbury. 5

Rezar con San Melito

Llevó a Inglaterra la carta que pedía a los misioneros conservar lo que pudiera conservarse y cambiar a la gente por escalones y no a saltos. 1 Su propia vida fue también por escalones, y varios fueron hacia atrás. 2

Tres reyes jóvenes lo echaron de su diócesis porque no quiso darles la comunión sin el bautismo, y no cedió. 2 Cuando volvió, la ciudad que había sido suya no lo aceptó, y nunca lo hizo. 23

Pasó sus cinco últimos años como arzobispo con un cuerpo que no podía llevarlo hasta un incendio, y se hizo llevar. 2 Beda, que escribía un siglo después, eligió esa historia como la que mostraba todo lo demás. 2

San Melito, ruega por nosotros.

Fuentes

  1. 1.Bede, The Ecclesiastical History of the English Nation (731), Book I, chapters 29 and 30 (London: J. M. Dent, 1910; translator not named, probably L. C. Jane), in the Internet Medieval Sourcebook (Fordham University).
  2. 2.Bede, The Ecclesiastical History of the English Nation (731), Book II, chapters 3 to 7 (London: J. M. Dent, 1910; translator not named, probably L. C. Jane), in the Internet Medieval Sourcebook (Fordham University).
  3. 3.Gilbert Huddleston, "St. Mellitus," The Catholic Encyclopedia, Vol. 10 (New York: Robert Appleton Company, 1911).
  4. 4.Alban Butler, "St. Mellitus, Archbishop of Canterbury, C.," April 24, The Lives of the Fathers, Martyrs, and Other Principal Saints, Vol. 2 (New York: P. J. Kenedy, 1903).
  5. 5.Roman Martyrology, entry for April 24, "San Mellíto, vescovo," as printed in "Santo del giorno," Conferenza Episcopale Italiana (in Italian).

Otros santos a quienes acudir

Otros santos de esta colección a quienes se acude por algunas de las mismas cosas.