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San Adriano de Canterbury

Fecha de nacimiento desconocida - 709 o 710

No hay ningún retrato de San Adriano que podamos publicar libremente.

Nacimiento
En África; no consta el año 125
Antes de Inglaterra
Abad de un monasterio cercano a Nápoles, que Beda llama el monasterio Niridano y la Catholic Encyclopedia Nerida; otro artículo de la misma enciclopedia dice que había sido monje de Montecassino 125
Enviado a Inglaterra
En 668, con el arzobispo Teodoro, por el papa Vitaliano 12
Abad
Del monasterio de San Pedro de Canterbury, llamado después de San Agustín; Franciscan Media dice de San Pedro y San Pablo 1246
Muerte
710, según la Catholic Encyclopedia; Beda la sitúa en el año siguiente a la muerte de Wilfrido, en un capítulo fechado en 709 136
Sepultura
En la iglesia de la Madre de Dios de su propio monasterio, en Canterbury 13
Fiesta
9 de enero 167

San Adriano de Canterbury fue un abad nacido en África, de un monasterio cercano a Nápoles, que rehusó ser arzobispo de Canterbury, propuso en su lugar a Teodoro de Tarso y pasó después el resto de su vida en Inglaterra como compañero de Teodoro y al frente de su escuela. 12 Beda cuenta que en su tiempo aún vivían alumnos de los dos que hablaban el griego y el latín tan bien como su propia lengua. 2 Murió en Canterbury en 709 o 710, y su fiesta se celebra el 9 de enero. 137

Un abad que dijo que no

En 664 murió Deusdedit, arzobispo de Canterbury, y el sacerdote enviado a Roma para ser consagrado en su lugar murió allí de la peste con casi todos sus compañeros. 2 El papa Vitaliano buscó a otro a quien enviar. 2 Beda describe al hombre que encontró: un abad llamado Adriano, «africano de nación, versado en las Sagradas Escrituras, experimentado en la disciplina monástica y eclesiástica, y excelentemente instruido en las lenguas griega y latina». 2

Su monasterio estaba cerca de Nápoles. Beda lo llama el monasterio Niridano, y Michael Ott, que escribía para la Catholic Encyclopedia en 1907, Nerida, una casa benedictina; Herbert Thurston, en el artículo de la misma enciclopedia sobre Aldelmo, dice que Adriano había sido antes monje de Montecassino. 125 Ott añade que llegó a abad siendo muy joven. 1

El papa le mandó aceptar el episcopado. Adriano respondió que era indigno de tan alta dignidad. 12 Beda dice que primero propuso a un monje llamado Andrés, a quien todos los que lo conocían tenían por digno, pero cuya salud lo impedía; apremiado de nuevo, Adriano pidió tiempo para hallar otro candidato. 2 Lo encontró en Roma: Teodoro, un monje de Tarso de Cilicia, docto en griego y en latín, de sesenta y seis años. 2

Las condiciones de la misión de Teodoro

Vitaliano aceptó, pero no dejó libre a Adriano. 12 Según el relato de Beda, Adriano debía llevar a Teodoro a Britania, puesto que ya había atravesado Francia dos veces y conocía el camino, y, como «compañero de trabajo en la doctrina» de Teodoro, cuidar especialmente de que este no introdujera, «según la costumbre de los griegos, nada contrario a la verdadera fe». 2 Ott lo dice de manera más sencilla: Adriano debía acompañarlo y ser su consejero en el gobierno de la diócesis. 1 Franciscan Media cuenta la condición de otro modo, y dice que el papa aceptó la negativa de Adriano a condición de que fuera ayudante y consejero del propio Santo Padre. 6

Teodoro fue consagrado el 26 de marzo de 668, y los dos partieron el 27 de mayo. 2 Navegaron hasta Marsella y siguieron por tierra hasta Arlés. 2 Allí los retuvieron hasta que Ebroíno, mayordomo de palacio, les dio permiso para viajar, y luego el duro invierno los obligó a detenerse donde pudieron; Teodoro se quedó con el obispo de París, y Adriano con los obispos de Sens y de Meaux. 2

Teodoro pasó a Inglaterra, pero a Adriano lo detuvieron. Ebroíno sospechaba que llevaba un mensaje del emperador a los reyes ingleses contra los intereses del reino franco. 12 Ott identifica al emperador con Constante II y dice que la demora duró dos años, hasta que Ebroíno se convenció de que la sospecha no tenía fundamento y lo dejó marchar. 1

Abad en Canterbury

Cuando llegó, Teodoro le confió el monasterio de San Pedro Apóstol de Canterbury, donde, señala Beda, solían enterrarse los arzobispos. 12 Lo había fundado San Agustín, y más tarde se lo conoció, dice Ott, como de San Agustín. 1 Franciscan Media lo llama monasterio de San Pedro y San Pablo. 6 La vida de Benito Biscop escrita por Beda muestra quién lo había gobernado hasta entonces: Benito, que viajó desde Roma con Teodoro, rigió la casa dos años, y «después Adriano llegó a ser abad». 4

No se quedó encerrado en él. Beda dice que Teodoro visitó toda la isla dondequiera que vivían los ingleses, «acompañado y asistido en todas partes por Adriano», enseñando la recta norma de vida y el modo canónico de celebrar la Pascua. 2 Ott ve en aquellos viajes la tarea de ajustar las costumbres de la Iglesia anglosajona a las de Roma. 1

La escuela

Lo que se recuerda de Adriano es la enseñanza. Como los dos eran muy leídos en las letras sagradas y profanas, escribe Beda, «reunieron una multitud de discípulos, y de ellos manaban cada día ríos de saber que regaban los corazones de sus oyentes». 2 Junto con la Escritura enseñaban el arte de la poesía eclesiástica, la astronomía y la aritmética. 2 Beda añade un juicio propio: nunca hubo tiempos más felices desde que los ingleses llegaron a Britania. 2

Bajo Adriano, dice Ott, la escuela de Canterbury se convirtió en el centro del saber inglés, y él fundó otras escuelas en distintos lugares de Inglaterra; entre sus alumnos hubo muchos de los santos, eruditos y misioneros que en el siglo siguiente reavivaron la fe y el saber en Francia y Alemania. 1 Franciscan Media dice que la escuela formó a muchos futuros obispos y arzobispos, y que sus alumnos aprendían griego y latín. 6

Beda da nombres. Albino, que sucedió a Adriano como abad, sabía el griego «con no poca perfección, y el latín tan a fondo como el inglés, que era su lengua materna». 3 Tobías, obispo de Rochester, discípulo de Teodoro y de Adriano, conocía las dos lenguas tan bien como la suya. 3 Aldelmo, abad de Malmesbury y después obispo de Sherborne, atribuía a Adriano sus progresos en las letras, según Thurston, quien cree además que su gusto por las palabras griegas y rebuscadas puede deberse, con cierta probabilidad, a la influencia de Adriano. 5

Su muerte

Beda registra su muerte en un capítulo fechado en 709, y dice que ocurrió el año siguiente a la de Wilfrido, en el cuadragésimo primer año desde que el papa Vitaliano lo envió y el trigésimo noveno desde que llegó a Inglaterra. 3 Ott da 710, y Franciscan Media dice que «probablemente» en 710. 16 Fue sepultado, dice Beda, en la iglesia de la bienaventurada Madre de Dios de su propio monasterio. 3

Franciscan Media añade dos cosas posteriores a Beda. Dice que varios siglos después de su muerte, durante unas obras, se halló su cuerpo incorrupto, y que su tumba se hizo entonces famosa por los milagros. 6 Recoge también un rumor, y lo llama así, según el cual los escolares que tenían problemas con sus maestros la visitaban con frecuencia. 6

¿De qué es patrono San Adriano?

Ninguna de las fuentes consultadas para esta página le atribuye un patronazgo a San Adriano, de modo que aquí no se da ninguno. 167 El Martirologio romano lo recuerda por lo que enseñó: nacido en África, llegó desde Nápoles a Inglaterra y, rico en saber sagrado y profano por igual, instruyó a una multitud de discípulos en la ciencia de la salvación. 7

La fiesta de San Adriano

La fiesta de San Adriano se celebra el 9 de enero, que Ott da como el día de su muerte. 1 Franciscan Media la mantiene ese día, y el Martirologio romano lo inscribe en él, como abad, en Canterbury. 67

Rezar con San Adriano

Rechazó el cargo más alto de la Iglesia inglesa, y lo enviaron a Inglaterra de todos modos. 12 Franciscan Media saca de ello la lección evidente: a veces rechazamos algo solo para acabar casi en el mismo lugar. 6 Lo que las fuentes muestran además es que no tomó el puesto secundario como un descenso. Pasó en él cerca de cuarenta años. 36

Tuvo, además, la tarea más difícil de las dos. En el relato de Beda estaba allí para guiar a un hombre mayor y de más rango que él y para vigilarlo, y las fuentes no recogen ninguna disputa entre ellos, solo a los dos recorriendo juntos el país y enseñando el uno al lado del otro. 2 No es fácil ser el consejero a quien antes ofrecieron la sede.

Casi todo lo que hizo siguió vivo en otros. Los capítulos de Beda leídos para esta página no recogen ni una frase suya, pero nombran a discípulos que aún vivían, y aún leían griego, cuando Beda escribía. 23 Un maestro cuya obra se ve mejor en sus alumnos es una descripción justa de casi todos los maestros, y de casi todos los que transmiten la fe.

San Adriano de Canterbury, ruega por nosotros.

Fuentes

  1. 1.Michael Ott, "St. Adrian of Canterbury," The Catholic Encyclopedia, Vol. 1 (New York: Robert Appleton Company, 1907).
  2. 2.Bede, The Ecclesiastical History of the English Nation (731), Book IV, chapters 1 and 2 (London: J. M. Dent, 1910; translator not named, probably L. C. Jane), in the Internet Medieval Sourcebook (Fordham University).
  3. 3.Bede, The Ecclesiastical History of the English Nation (731), Book V, chapters 20 and 23 (London: J. M. Dent, 1910; translator not named, probably L. C. Jane), in the Internet Medieval Sourcebook (Fordham University).
  4. 4.Bede, The Lives of the Holy Abbots of Wearmouth and Jarrow, translated by J. A. Giles, in the Internet Medieval Sourcebook (Fordham University).
  5. 5.Herbert Thurston, "St. Aldhelm," The Catholic Encyclopedia, Vol. 1 (New York: Robert Appleton Company, 1907).
  6. 6."Saint Adrian of Canterbury," Saint of the Day, Franciscan Media.
  7. 7.Roman Martyrology, entry for January 9, "Sant'Adriano, abate," as printed in "Santo del giorno," Conferenza Episcopale Italiana (in Italian).

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