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Santa Juana Delanoue

18 de junio de 1666 - 17 de agosto de 1736

No hay ningún retrato de Santa Juana Delanoue que podamos publicar libremente.

También llamada
Juana de la Cruz, el nombre que tomó, según Lentini 4
Nacimiento
18 de junio de 1666, en Saumur, a orillas del Loira, la menor de doce hermanos 234
Oficio
Llevaba la tienda familiar junto al santuario de Notre-Dame-des-Ardilliers 24
Fundó
La Congregación de Santa Ana de la Providencia, en 1704; sus constituciones se aprobaron en 1709 24
Muerte
17 de agosto de 1736, en Saumur 124
Venerable
7 de junio de 1929 4
Beatificada
5 de noviembre de 1947, por Pío XII 24
Canonizada
31 de octubre de 1982, por Juan Pablo II 234
Fiesta
17 de agosto 14

Santa Juana Delanoue fue una comerciante de Saumur, a orillas del Loira, que abría su tienda los domingos y tenía fama de negociante prudente e interesada, hasta que a los veintisiete años se entregó a los pobres de su ciudad. 23 Acogió a huérfanos, ancianos, enfermos e indigentes en su propia casa y después en casas que llamó Providencias, y en 1704 fundó la Congregación de Santa Ana de la Providencia, que a su muerte tenía una docena de comunidades. 23 Juan Pablo II la canonizó en 1982, y su fiesta es el 17 de agosto, día en que murió en 1736. 123

La tienda junto al santuario

Nació en Saumur el 18 de junio de 1666, la menor de doce hermanos. 234 Sus padres tenían un negocio junto al santuario de Notre-Dame-des-Ardilliers, que Fabio Arduino describe como una modesta mercería. 24 Tenía seis años cuando murió su padre, y ayudó a su madre a llevar la tienda para mantener a la familia. 24

La biografía de la Santa Sede la describe como hábil, enérgica e infatigable, hasta el punto de abrir la tienda los domingos y días de fiesta. 2 Juan Pablo II dijo que se la conocía sobre todo como una comerciante prudente e interesada. 3 Mariella Lentini lo dice con más crudeza: tenía el corazón endurecido, solo pensaba en la tienda y en las ganancias, y no le importaban los menos afortunados. 4

Lentini describe también el Saumur de aquellos años: en 1693 los inviernos duros y las malas cosechas redujeron al hambre a una cuarta parte de la ciudad, y quienes lo habían perdido todo se refugiaban en establos excavados en las colinas. 4 Juan Pablo II habló del mismo final del siglo XVII, con sus hambrunas, sus malas cosechas y sus inviernos rigurosos. 3

Pentecostés y Françoise Souchet

A los veintisiete años, poco después de la muerte de su madre, una anciana que peregrinaba fielmente al santuario la exhortó a consagrarse a los muchos pobres del barrio. 2 La homilía la llama Françoise Souchet, una peregrina fervorosa y pobre, y sitúa el cambio en el tiempo de Pentecostés, en la oración del santuario. 3 Lentini añade que Juana rezó, tuvo una visión de la Virgen que le mostraba una nueva misión y tomó el nombre de Juana de la Cruz. 4 Lentini hace morir a los dos padres antes de que ella llevara la tienda, mientras que la Santa Sede sitúa la muerte de la madre poco antes de la llamada. 24

Juan Pablo II describió lo que ocurrió en ella: se volvió pródiga en caridad cuando el Espíritu Santo, apagando el fuego de su avaricia, le hizo comprender que su fe ardiente pedía también el fuego de la caridad. 3 Añadió que mantuvo una familiaridad mística con la Virgen, y que el ejemplo del joven padre Grignion de Montfort no podía sino animarla. 3

Las Providencias

Los pobres le ocupaban cada día más tiempo que sus clientes, hasta que, dice la Santa Sede, acabaron siendo su ocupación a tiempo completo. 2 En 1700 acogió en su casa a un niño, y poco después a enfermos, ancianos e indigentes. 24

La homilía enumera lo que hacía, y sigue casi palabra por palabra las obras de misericordia. 3 Visitaba a quienes vivían como animales en los establos excavados en la ladera, les llevaba comida y ropa, les lavaba la ropa y les daba la suya si hacía falta, procuraba calentar sus refugios, daba con largueza a los que pasaban y empezó a acogerlos en su propio alojamiento. 3 Después acondicionó tres casas que le prestaron, a las que llamó Providencias, para niños huérfanos, muchachas abandonadas a sí mismas, mujeres en apuros, ancianos e indigentes de toda clase. 3

No le gustaba distinguir entre pobres merecedores y los demás, dijo Juan Pablo II; los socorría a todos, pero quería también que participaran en el trabajo, y enseñar un oficio a los niños y a las muchachas. 3 A veces mendigaba ella misma, comía a menudo peor que los pobres, ayunaba y dormía poco. 3

La criticaron por ello. Los burgueses de la ciudad, y hasta algunos sacerdotes, dice la homilía, censuraron sus austeridades excesivas y sus caridades desordenadas. 3 Nada la detuvo, ni siquiera el derrumbe de su primera casa de acogida, y el papa recordó sus palabras: quería vivir y morir con sus queridos hermanos los pobres. 3

Santa Ana de la Providencia

En 1704 algunas jóvenes se ofrecieron a ayudarla, dispuestas a vestir un hábito religioso si ella lo deseaba. 2 Así nació, escribe la Santa Sede, la congregación de Santa Ana de la Providencia, cuyas constituciones se aprobaron con ese nombre en 1709. 2 Quería que sus hermanas vivieran en la misma casa que los pobres, comieran como ellos, fueran tratadas como ellos en la enfermedad y vistieran un humilde hábito gris; debían saludar a los pobres con respeto y servirlos antes que a sí mismas. 3

En 1715 su tenacidad, y la de las mujeres que trabajaban con ella, consiguió la fundación del primer hospicio para pobres de Saumur, que, señala la Santa Sede, Luis XIV había pedido en 1672. 2 Su obra pronto rebasó Saumur y su diócesis, y llegó a tener cuarenta colaboradoras bajo su dirección. 2 Juan Pablo II dijo que Saumur aún no tenía hospicio, y que ella quería crear un gran servicio de caridad para los indigentes y los enfermos abandonados, con visitas y pequeñas escuelas para sus hijos. 3 Avvenire y Arduino fechan también en 1715 la casa para pobres de Saumur. 4

La santa ha muerto

Murió en Saumur el 17 de agosto de 1736, dejando una docena de comunidades, además de casas para pobres y escuelas. 12 La santa ha muerto, decía la gente de la ciudad. 2 Todos habían visto su celo, dice la Santa Sede, pero solo sus amigos más cercanos conocían su mortificación, su vida de oración y de unión con Dios. 2

Juan Pablo II fue más lejos. 3 No parece, dijo, que su temperamento la llevara a los pobres por sentimentalismo o por compasión; el Espíritu Santo le hizo ver en ellos a Cristo, al Niño Jesús en sus niños, a Cristo amigo de los pobres y a Cristo humillado y crucificado. 3 Recurría a Dios con audacia de niña, esperándolo todo de su Providencia, y su devoción a María, a la Trinidad y a la Eucaristía estaba, dijo, muy lejos del jansenismo reinante. 3 Terminó con una advertencia para la Iglesia de su tiempo: no habrá verdadera reforma sin una auténtica corriente mística. 3

Pío XII la beatificó el 5 de noviembre de 1947, y Juan Pablo II la canonizó el 31 de octubre de 1982, junto con Margarita Bourgeoys. 234 La Santa Sede contaba entonces unas cuatrocientas Hermanas de Juana Delanoue, en Francia, en Madagascar y en Sumatra, donde habían comenzado en 1979. 2

¿De qué es patrona Santa Juana Delanoue?

Ninguna de las fuentes usadas para esta página le atribuye un patronazgo, y aquí no se le asigna ninguno. 123 Juan Pablo II la propuso como ejemplo a toda la Iglesia, y no solo a Saumur y a la diócesis de Angers. 3

La fiesta de Santa Juana Delanoue

La fiesta de Santa Juana Delanoue es el 17 de agosto, día de su muerte. 14 El Martirologio Romano la inscribe ese día en Saumur, cerca de Angers, como la virgen que, firmemente confiada en la ayuda de la divina Providencia, acogió primero en su casa a huérfanas, ancianas, enfermas y prostitutas, y después fundó con algunas compañeras el Instituto de las Hermanas de Santa Ana de la Providencia. 1

Rezar con Santa Juana Delanoue

Su conversión fue una conversión del dinero. 3 Las fuentes no suavizan lo que era antes: una comerciante capaz que abría la tienda los domingos y que, en palabras del papa, era interesada. 23

Lo que hizo después fue literal. 3 Dio de comer, vistió, acogió y visitó, y regaló lo que antes guardaba. 3

La criticaron las personas respetables y los sacerdotes, y su primera casa se vino abajo. 3 Siguió adelante, y dijo que quería vivir y morir con los pobres. 3

Juan Pablo II situó la fuente de todo en su oración, que solo veían sus amigas, y en una confianza en la Providencia tan completa que dio ese nombre a sus casas. 23

Santa Juana Delanoue, ruega por nosotros.

Fuentes

  1. 1.Roman Martyrology, entry for August 17, "Santa Giovanna Delanoue, vergine," as printed in "Santo del giorno," Conferenza Episcopale Italiana (in Italian).
  2. 2."Jeanne Delanoue (1666-1736), biography," Office of the Liturgical Celebrations of the Supreme Pontiff, The Holy See, October 31, 1982.
  3. 3.John Paul II, Homily at the canonization of Marguerite Bourgeoys and Jeanne Delanoue, October 31, 1982 (in Italian and French).
  4. 4."Giovanna della Croce (Jeanne Delanoue)," Santi e Beati, with a summary from Avvenire and biographies by Fabio Arduino and Mariella Lentini (in Italian).

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