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Santa Emilia de Vialar

1797 - 24 de agosto de 1856

No hay ningún retrato de Santa Emilia que podamos publicar libremente.

Nacimiento
1797, en Gaillac, en el sur de Francia 2
Nombre
Emilie de Vialar para su congregación; Emily para Vatican News; Emilia en el Martirologio Romano 123
Fundación
Las Hermanas de San José de la Aparición, en Gaillac, en la Navidad de 1832 123
Misiones
Cuarenta y dos fundaciones en vida, del norte de África a Birmania y Australia 12
Muerte
24 de agosto de 1856, en Marsella 123
Canonización
Por el papa Pío XII en 1951: el 17 de junio, según Vatican News; el 24 de junio, según su congregación 12
Fiesta
24 de agosto; el 17 de junio en sus propias comunidades 123

Santa Emilia de Vialar fue una mujer de familia destacada de Gaillac, en el sur de Francia, que dejó la casa de su padre la noche de Navidad de 1832 y, con tres compañeras y el dinero que le había dejado su abuelo, fundó una congregación para los pobres y los enfermos. 12 En los veinticuatro años que le quedaban vio a sus hermanas excomulgadas por un obispo y expulsadas de Argelia por el gobierno francés, lo perdió todo en los tribunales e hizo cola en un comedor de beneficencia, y aun así llevó a cabo cuarenta y dos fundaciones, del norte de África a Birmania. 12 Murió en Marsella el 24 de agosto de 1856 y fue canonizada en 1951. 123

Una hija de Gaillac

Emilie de Vialar, como escribe su nombre su congregación, nació en 1797 en Gaillac, una antigua ciudad no lejos de Toulouse. 2 Su abuelo paterno era magistrado, y su padre ocupaba cargos administrativos en la ciudad. 2 El padre de su madre, el barón de Portal, venía de una familia de farmacéuticos y llegó a ser médico de dos reyes de Francia, Carlos X y Luis Felipe. 2

Su madre era piadosa y la educó en la fe, y murió justo cuando Emilia iba a partir a un internado de París. 2 Al cabo de dos años allí, durante los cuales hizo la primera comunión, su padre la llamó a casa para que llevara el hogar y lo acompañara en sociedad. 2 La congregación cuenta que una ama de llaves celosa le hizo la vida casi insoportable, desacreditándola ante su padre, y que ella lo sobrellevó con paciencia. 2

La caridad en casa

Desde muy joven se sintió atraída por la oración y por los pobres y enfermos de Gaillac. 2 A los diecinueve años, tras lo que la congregación llama una experiencia espiritual especial, empezó a organizar su caridad: llevaba comida y remedios a los pobres y los recibía en su casa para ayudarlos. 12 A su padre no le gustaba. Ella escribió más tarde, en su Relación de gracias: «Seguí haciendo obras de caridad con los pobres, y esto fue ocasión de muchos disgustos domésticos». 2

Hubo más roces por las horas que pasaba rezando en su cuarto y en la iglesia, y por los jóvenes que pidieron su mano y fueron despedidos. 2 Se confió al nuevo coadjutor, el padre Mercier, que la animó y la guio, y con el tiempo fue tomando forma la idea de una congregación que diera a los enfermos y a los pobres una atención constante. 2

La noche de Navidad de 1832

En 1832 murió su abuelo materno y le dejó una herencia considerable, que la dejó libre para actuar. 2 La tarde del día de Navidad dejó una carta afectuosa para su padre, encargó a la mujer de su hermano que lo cuidara y salió de la casa. 2 Con tres compañeras empezó una comunidad en Gaillac. 12 Vatican News la describe como una nueva forma de vida religiosa dedicada a todos los más pobres de entre los pobres, para atenderlos en toda clase de miseria, y a la educación de las niñas pequeñas. 1

En seis meses eran veintiséis. 2 Socorrían a los pobres, cuidaban a los enfermos y a los ancianos en sus casas y enseñaban gratis a los niños, mientras la pequeña ciudad murmuraba. 2 El arzobispo de Albi, François-Marie de Gauly, aprobó el nuevo instituto, y Vatican News atribuye a su apoyo el impulso que lo llevó en pocos años a todos los continentes. 12 Ella quiso que se llamara Congregación de las Hermanas de San José de la Aparición. 23

Argelia, Túnez y Roma

En 1833 su hermano Augustin, uno de los primeros colonos franceses de Argelia, le pidió hermanas para atender un hospital que se estaba construyendo allí. 2 Era la ocasión que llevaba tiempo deseando de trabajar en tierras de misión, y en agosto de 1835 fue ella misma con las tres hermanas elegidas. 2 A finales de 1836 eran veinte. 2

Entonces el nuevo obispo de Argel, monseñor Dupuch, que al principio había acogido a las hermanas, quiso imponer cambios en su regla que habrían atado la congregación a su diócesis. 2 Como ella no los aceptó, llegó a excomulgar a las hermanas y a privarlas de los sacramentos. 2 Antes de partir a Roma en busca de la aprobación, estableció una nueva fundación en Túnez. 2

El papa Gregorio XVI la recibió en diciembre de 1840. 2 Esperó dieciocho meses mientras los cardenales estudiaban el caso, que incluía informes hostiles de monseñor Dupuch, y aprovechó el tiempo para abrir una casa en Roma. 2 El decreto de alabanza llegó en mayo de 1842, y volvió deprisa a Argel para encontrarse con que el gobierno francés, presionado por el obispo, había ordenado a las hermanas salir de Argelia después de ocho años de servicio. 2 Se marcharon enseguida, y en los pleitos sobre sus propiedades no recuperó nada de las grandes sumas que había gastado allí. 2

La ruina, y Marsella

Durante sus ausencias había dejado sus finanzas en manos de una hermana de su confianza y de un hombre de negocios recomendado por el párroco. 2 La congregación dice que la confianza estaba mal puesta: se falsificaron registros y desaparecieron páginas de los libros de cuentas que ella había llevado con tanto cuidado. 2 Siguió una serie de pleitos, y la sentencia final le fue contraria y la dejó sin un céntimo y endeudada. 2

La hostilidad contra ella en Gaillac creció hasta que la obra no pudo seguir allí. 2 En 1847 las hermanas salieron de la ciudad al amparo de la noche y llegaron a Toulouse al amanecer. 2 Los chismes habían llegado antes. Sin medios de vida, vivieron en verdadera pobreza, haciendo incluso cola en el comedor de beneficencia, y el obispo de Toulouse quiso hacerse superior general de la congregación. 2 En 1852 decidió dejar también Toulouse. 2

En Marsella encontró por fin un amigo comprensivo en su obispo, monseñor de Mazenod, fundador de los Oblatos de María Inmaculada. 2 El dinero siguió escaseando durante un tiempo. 2 En 1855 escribió a la hermana Eugenie Laurez: «Si no me hubiera hecho pobre, no habría podido fundar la congregación». 2

Su muerte y la obra que dejó

A mediados de agosto de 1856 cayó enferma. 2 Al principio se creyó que era cólera; después de su muerte se descubrió que era una hernia estrangulada que arrastraba desde hacía muchos años. 2 Cinco días después, el 24 de agosto, murió en paz rodeada de sus hermanas y sus sobrinas, y el funeral se celebró con la mayor sencillez. 12

Tenía casi cincuenta y nueve años, y la congregación existía desde hacía veinticuatro. 2 Había enviado hermanas a Argelia, Túnez, Francia, Italia, Chipre, Malta, Siria, Grecia, Birmania, Palestina, Turquía, Creta y Australia, en cuarenta y dos fundaciones en total. 12 Vatican News dice que hoy sus hermanas están presentes en los cinco continentes. 1

El papa Pío XII la canonizó en 1951, el 17 de junio según la fecha de Vatican News y el 24 de junio según la de su congregación. 12 En 1972, dice Vatican News, sus restos fueron llevados de nuevo a Gaillac, donde se veneran en la ciudad en que nació. 1

¿De qué es patrona Santa Emilia de Vialar?

Ninguna de las fuentes consultadas para esta página le atribuye un patronazgo a Santa Emilia, de modo que aquí no se da ninguno. 123 El Martirologio la recuerda por una sola cosa: que, entregada a difundir el Evangelio en regiones lejanas, fundó las Hermanas de San José de la Aparición y extendió la congregación con dedicación. 3

La fiesta de Santa Emilia de Vialar

La fiesta de Santa Emilia es el 24 de agosto, día de su muerte en Marsella. 1 El Martirologio Romano la inscribe ese día. 3 En sus propias comunidades, dice Vatican News, se la celebra el 17 de junio, que es la fiesta que da su congregación. 12

Rezar con Santa Emilia de Vialar

No dejó su casa siendo una muchacha. Tenía unos treinta y cinco años, había llevado durante años el hogar de su padre, haciendo su caridad contra la voluntad de él y soportando la inquina de un ama de llaves, y se marchó solo cuando una herencia le permitió sostener la obra por sí misma. 2 Aun entonces le dejó una carta y alguien que lo cuidara. 2

Buena parte de lo que sufrió le vino de dentro de la Iglesia: un obispo que excomulgó a sus hermanas, otro que quiso gobernar su congregación, una hermana a la que confió las cuentas. 2 La vida que publica la congregación no suaviza nada de eso. Cada vez, ella llevó la obra a otra parte: a Túnez, a Roma, a Toulouse, a Marsella. 2

Su propio resumen es la frase que escribió a la hermana Eugenie en 1855: que, si no se hubiera hecho pobre, no habría podido fundar la congregación. 2 La congregación añade que había aprendido a depender por completo de la providencia de Dios. 2 Suena menos a lema que a la conclusión de alguien a quien se obligó a ponerlo a prueba.

Santa Emilia de Vialar, ruega por nosotros.

Fuentes

  1. 1."Saint Emily de Vialar: In the service of the poorest of the poor," Saint of the Day, August 24, Vatican News.
  2. 2."The Foundress St. Emilie," Sisters of Saint Joseph of the Apparition.
  3. 3.Roman Martyrology, entry for August 24, "Santa Emilia de Vialar," Santo del giorno, Conferenza Episcopale Italiana (in Italian).

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