Español
Traducción del texto inglés de la fuente citada.
Reza esta oración cada día durante nueve días, tradicionalmente del 29 de noviembre al 7 de diciembre.
¡Oh Virgen Inmaculada! ¡María, sin pecado concebida!
Recuerda que fuiste milagrosamente preservada hasta de la sombra del pecado, porque estabas destinada a ser no solo la Madre de Dios, sino también la madre, el refugio y la abogada de los hombres;
por eso, llenos de la más viva confianza en tu intercesión, que nunca falla, te imploramos humildemente que mires con favor las intenciones de esta novena y nos alcances las gracias y los favores que pedimos.
Tú sabes, oh María, cuántas veces nuestros corazones son santuarios de Dios, que aborrece la iniquidad.
Alcánzanos, pues, esa pureza angélica que fue tu virtud predilecta, esa pureza de corazón que nos una solo a Dios, y esa pureza de intención que consagre cada pensamiento, palabra y obra a su mayor gloria.
Alcánzanos también un espíritu constante de oración y de abnegación, para que recobremos por la penitencia la inocencia que perdimos por el pecado y lleguemos al fin, seguros, a esa bienaventurada morada de los santos, donde no puede entrar nada manchado.
Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti.
Después se dicen las letanías de la Santísima Virgen (las letanías lauretanas), o el himno Tota pulchra es, Maria ("Toda hermosa eres, María").